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No está en las guías más turísticas, pero su patrimonio y su paisaje lo convierten en parada obligada

A medio camino entre la nobleza de las casonas montañesas y la humildad de los muelles pesqueros, se alza como un pueblo con alma doble: historia en piedra y sal en las manos
Colindres está ligada a la historia. / A.S.
Colindres está ligada a la historia. / A.S.

Situada en el vértice donde el río Asón se abraza con el mar Cantábrico, Colindres es una villa de tradición pesquera, historia señorial y proyección comercial. Localizado en la comarca de Asón-Agüera-Trasmiera, este municipio cántabro conjuga el alma marinera de su puerto con la nobleza de sus casonas blasonadas, en un paisaje que transita entre estuario, marismas y monte bajo. Colindres es hoy un cruce estratégico entre el litoral y el interior, pero también un lugar con identidad propia, sostenido por siglos de historia, patrimonio y dinamismo social.

Un enclave privilegiado entre mar y río

Colindres se sitúa en un emplazamiento geográfico singular, en la desembocadura del Asón, donde se forma el estuario que alimenta el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Su paisaje natural combina marismas, canales, riberas y humedales, de enorme valor ecológico y turístico. Estas marismas son un santuario de aves migratorias y un espacio ideal para la observación de fauna, la fotografía de naturaleza y el senderismo interpretativo.

Además, su puerto pesquero y deportivo es uno de los más activos del oriente cántabro, siendo Colindres un referente en descarga de bonito y verdel, y en la transformación conservera, con arraigada tradición en la industria de salazón y semiconservas de pescado.

Patrimonio y arquitectura señorial

La localidad conserva un núcleo histórico denominado "Colindres el de Arriba", donde se ubica su Conjunto Histórico-Artístico declarado en 1985, formado por casonas solariegas de los siglos XVI al XVIII, muchas de ellas con escudos nobiliarios. Entre las más destacadas se encuentran:

  • Palacio del Infantado, construcción renacentista vinculada a una de las casas nobiliarias más influyentes de la comarca.

  • Casona de los Agüero, con su elegante fachada blasonada.

  • Casona de los Villota y Salcedo, ejemplos notables de la arquitectura montañesa señorial.

En este barrio alto también se localiza la iglesia de San Juan Bautista, que conserva trazas góticas y renacentistas, con un interesante retablo mayor.

Colindres moderno: el desarrollo hacia el mar

En el siglo XX, Colindres experimentó una importante expansión hacia la zona baja, cerca del puerto y la ría. En Colindres el de Abajo se concentran hoy los servicios, el comercio, las instalaciones deportivas y los principales equipamientos del municipio. Allí también se encuentra el Paseo Marítimo del Asón, una de las zonas más transitadas y agradables para caminar junto al río, con vistas a las marismas y al puerto.

La plaza de la Esperanza, con la iglesia parroquial moderna y espacios culturales, se convierte en centro neurálgico de la actividad urbana.

Tradición marinera y fiestas populares

La identidad marinera de Colindres se expresa en su cultura popular, su gastronomía y sus celebraciones. Las Fiestas de San Ginés (agosto), patrón del municipio, son las más concurridas, con procesiones, actividades náuticas, ferias y actuaciones musicales. También es destacable el Desembarco del Carmen, con una emotiva procesión marítima cada 16 de julio.

El municipio mantiene vivo su pasado mediante asociaciones culturales, escuelas de remo, coros, grupos folclóricos y una intensa vida comunitaria.

Gastronomía: entre el mar y la tradición

En Colindres se come bien. Bonito, verdel, bocarte, mejillones y langostinos llegan frescos cada día al puerto y protagonizan una cocina honesta, con sabor a Cantábrico. Las conserveras artesanas también ofrecen productos de alta calidad que combinan tradición y modernidad.

En bares y restaurantes se pueden degustar desde rabas clásicas y marmitas hasta arroces marineros o platos de carne procedente del cercano interior.

Naturaleza, actividades y rutas

El municipio es también una excelente base para el turismo activo, con rutas en bici o a pie que conectan con el camino del Asón, la senda costera oriental o los accesos a Santoña, Laredo y Noja. Su cercanía a playas como La Salvé o El Regatón, y a montes como Monte Buciero, lo hacen perfecto para escapadas cortas o vacaciones de base rural.

Colindres es, al mismo tiempo, un pueblo con pasado ilustre y una villa moderna, conectada por autovía y tren, y con una población activa, joven y emprendedora. Su apuesta por la sostenibilidad, el patrimonio y el desarrollo económico local lo proyectan como un destino ideal para quienes buscan autenticidad, paisaje y buena mesa.

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