Este bosque cántabro está lleno de criaturas legendarias… y puedes visitarlo gratis
Dragones, anjanas, duendes y gigantes te esperan en pleno bosque. Así es la nueva ruta mitológica de Sámano (Castro Urdiales), un plan gratuito, fácil y lleno de fantasía pensado para familias que quieren caminar y aprender entre naturaleza e historias
Si estás buscando una ruta fácil, entretenida y con un toque de fantasía para hacer con niños en Cantabria, apunta este nuevo plan: la Senda Mitológica de La Cava, ubicada en Sámano, muy cerca de Castro Urdiales. Es un paseo corto, sin apenas desnivel, perfecto para caminar en familia mientras se descubren, uno a uno, a los seres más fascinantes de la mitología cántabra.
Gracias a la iniciativa de la Junta Vecinal de Sámano, y tras tres años de trabajo, este nuevo parque mitológico se ha convertido en un atractivo más del Valle de Sámano, al tiempo que ha servido para rehabilitar una zona degradada y transformarla en un espacio lleno de valor cultural y natural.
La visita es libre, gratuita y apta para todos los públicos, incluyendo personas que vayan con perros o carritos de bebé (de ruedas grandes). El suelo no está asfaltado, pero es transitable y cómodo para una caminata sin prisas.
Una ruta que combina naturaleza, fantasía y tradición oral
Durante algo más de un kilómetro de ida (unos dos en total, ida y vuelta), irás encontrando, entre árboles y caminos de gravilla, hasta once esculturas que representan figuras clave del imaginario mitológico de Cantabria. Las obras han sido realizadas por Francis2 Proyectos Artísticos, que ha sabido dar forma y expresión a estos personajes legendarios, integrándolos perfectamente en el entorno.
¿Cómo llegar?
La senda arranca en el Barrio de La Cava, en Sámano, muy cerca del colegio Riomar. Hay una pequeña zona de aparcamiento junto al punto de inicio. Si vienes desde la A-8, toma la salida 145 hacia El Vallegón. También puedes llegar en transporte público con la línea 4 del Castrobús, que te deja en el barrio de Llacente.
El recorrido está bien señalizado y puede hacerse desde diferentes accesos, tanto desde La Torquilla como desde Llacente.
Los once guardianes del bosque
Durante la ruta, te encontrarás con un elenco de personajes que parecen sacados de un cuento, pero que forman parte del rico folclore cántabro. Aquí una breve descripción de algunos de los protagonistas:
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El Roblón: un viejo árbol convertido en criatura viva tras fusionarse con una mujer que se refugió en su tronco durante una tormenta. Un ser poderoso que terminó en llamas por la mano de los cazadores.
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El Hombre del Saco: la figura más temida por los niños traviesos. Merodea de noche en busca de quienes no obedecen, siempre con su saco a cuestas.
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El Ojáncano: gigante de un solo ojo, salvaje y destructor, con un mechón blanco en la barba como su único punto débil. El azote de los montes cántabros.
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El Musgosu: un duende vestido con musgo, guardián del bosque y aliado de los pastores. Puede teletransportarse y lucha contra las fuerzas oscuras.
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El Cúlebre: mitad dragón, mitad serpiente, con aliento de fuego. Custodia tesoros y reclama sacrificios. Una leyenda lo relaciona con el apóstol Santiago.
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La Sirenuca: joven que se convirtió en sirena tras desobedecer a su madre. Ahora canta desde los acantilados para advertir a los marineros.
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La Anjana: el hada buena por excelencia. Ayuda a caminantes, cura a los heridos y protege a los inocentes.
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El Trenti: pequeño ser travieso que vive entre ramas y hojas. Le encanta gastar bromas, pero es inofensivo y divertido.
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Los Cuines: duendecillos parecidos a cerdos que protegen a los niños perdidos en el bosque. Siempre aparecen en pareja y dan saltitos al caminar.
Cada figura está colocada con mimo, entre la vegetación, como si realmente habitara el lugar desde siempre. El efecto es mágico para los más pequeños, que no dejan de sorprenderse y buscar con entusiasmo cuál será la siguiente criatura en aparecer.
Una fórmula que sigue creciendo
Con esta, ya son cuatro las sendas mitológicas en Cantabria, y una más está en camino. La combinación de leyendas, esculturas al aire libre y rutas accesibles está demostrando ser todo un éxito entre las familias y visitantes de la región. Sin embargo, como advierten quienes han seguido de cerca el desarrollo de estos espacios, es vital que se cuiden y mantengan para que sigan cumpliendo su función educativa y recreativa.
La Senda Mitológica de La Cava se ha convertido ya en una de esas excursiones que los niños no olvidan, de las que se recuerdan con una sonrisa y se repiten verano tras verano. Un plan ideal para una mañana tranquila, que combina naturaleza, cultura y aventura en formato familiar.

