gastronomía

Este palacio del siglo XVII tiene la mejor carne de Cantabria

Santillana del Mar se ha convertido en un destino culinario de referencia gracias a la exquisita propuesta gastronómica de Palacio Mijares, un restaurante donde la cocina tradicional se reinterpreta con un enfoque innovador, sin perder la esencia del sabor que nunca pasa de moda
Uno de los platos del restaurante. / FB
Uno de los platos del restaurante. / FB

Ubicado en un entorno único, Palacio Mijares destaca por su cuidada selección de ingredientes de la mejor calidad, combinando la tradición culinaria de Cantabria con un toque de vanguardia. La experiencia de su equipo de cocina y el gusto por el detalle hacen que este restaurante sea una de las mejores opciones para disfrutar de una comida inolvidable en Santillana del Mar.

La carta ofrece una selección de platos diseñados para sorprender a los paladares más exigentes. Desde los entrantes fríos y calientes, hasta los pescados y carnes, cada plato es un homenaje a la gastronomía regional con un toque moderno.

Sabores que conquistan los sentidos

Entre los entrantes fríos, destacan opciones como el Turrón de foie con golosinas cítricas y frutos secos, una combinación que realza la untuosidad del foie con notas dulces y frescas. Para los amantes de los productos de la tierra, la Cecina de vacuno raza "Simmenthal" con lascas de queso lebaniego y AOVE ofrece una explosión de sabores intensos.

Los entrantes calientes incluyen propuestas como el Arroz negro con langostinos y ali-oli de lima, donde la potencia del arroz y el marisco se equilibra con un toque cítrico. Otra opción irresistible son las Alcachofas confitadas con crema de hongos y foie micuit, un plato que fusiona la untuosidad del foie con la suavidad de las alcachofas.

Pescados y carnes: el arte de la buena cocina

En los pescados, la Lubina asada con su colágeno y vegetales rústicos en aceite de perejil es una opción elegante y llena de matices marinos. Para los amantes de los sabores más intensos, el Bacalao a la montañesa y su pil pil es una muestra de la maestría con la que en Palacio Mijares se respeta la tradición sin renunciar a la creatividad.

En el apartado de carnes, el Solomillo al gratén de queso Divirín con toffee de cebolla y jugo reducido es una auténtica delicia para los que buscan un equilibrio perfecto entre la jugosidad de la carne y la intensidad del queso. Otra opción estrella es el Medallón de rabo de vaca braseado con foie caramelizado y puré de apionabo trufado, un plato que representa la cocina de autor sin perder el respeto por las recetas clásicas.

Dulces tentaciones para el final perfecto

Para cerrar la experiencia gastronómica, los postres de Palacio Mijares ofrecen una variedad de opciones que harán las delicias de los más golosos. Desde la delicada Crema cuajada de queso fresco con helado de leche merengada y frutos rojos, hasta la explosión de sabores de la Milhojas de chocolate con sorbete de mandarina, cada postre es un broche de oro que deja huella en el paladar.

Una experiencia gastronómica para recordar

Más que un simple restaurante, Palacio Mijares es un espacio donde la gastronomía se vive como una experiencia sensorial completa. La calidad de sus productos, el mimo en cada detalle y el ambiente acogedor lo convierten en una parada obligatoria para quienes buscan lo mejor de la cocina de Cantabria.

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