01.02.2023 |
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TRIBUNALES

El acusado de la presunta violación en Santander: "no hubo penetración" aunque sí "un poco de sexo oral"

El acusado de violar a la hija de su pareja lo niega, pero ella lo mantiene y acusa a su madre de no auxiliarla

La madre de la joven, acusada también de agresión sexual por omisión, asegura que no estaba presente cuando se produjeron los hechos.
La madre de la joven, acusada también de agresión sexual por omisión, asegura que no estaba presente cuando se produjeron los hechos.
El acusado de la presunta violación en Santander: "no hubo penetración" aunque sí "un poco de sexo oral"
La acusada de consentir que su pareja violase a su hija de 21 años en unos apartamentos turísticos de Santander mientras ella estaba presente ha negado que el hombre la forzara, y ha dicho que les sorprendió en la cama manteniendo relaciones cuando volvió de la cocina y la chica salió corriendo.

La mujer se enfrenta a una petición de ocho años de cárcel como presunta autora, en comisión por omisión, de un delito contra la libertad sexual con la agravante de parentesco.

Es un año menos de lo que pide la fiscalía para su pareja, que está en prisión preventiva, como autor material del mismo delito.

Los dos acusados han mantenido la misma versión sobre los hechos por los que están siendo juzgados en la Audiencia de Cantabria y que ocurrieron en noviembre de 2021, cuando la hija viajó a Santander para visitar a su madre biológica, con la que había retomado la relación dos años y medio antes, y esta le presentó a su novio, con el que llevaba saliendo seis meses.

Los tres han coincidido en que la pareja recogió a la joven en la estación de autobuses sobre las 9 de la noche, después estuvieron tomando copas en dos bares con una amiga que se encontraron, acabaron la noche en un apartamento que la chica había reservado para ella y su madre, que vive en otro municipio de Cantabria, y siguieron bebiendo hasta la madrugada.

La madre y su pareja han sostenido que las relaciones sexuales entre la chica y el hombre fueron consentidas y que la mujer no estaba presente porque se había ido a la cocina dejándoles solos en el dormitorio del apartamento.

La joven, sin embargo, ha declarado que se tumbó en la cama porque "estaba mareada" y que entonces el acusado comenzó a desnudarla, se "tiró encima de ella" y la penetró, mientras la madre se encontraba presente.

Según su testimonio, su madre no la ayudó y además práctico sexo en su presencia con su pareja, que las penetró a las dos esa noche.

EN LA COCINA

"Mi pareja se fue para la cocina y en ese momento la hija comenzó a tontear en la cama", ha dicho el acusado, que ha descrito lo ocurrido como un "jugueteo, de besos, de abrazos, toqueteo" y ha subrayado que se produjo "con el total consentimiento de ella".

"Solamente me había quitado la camisa porque no quería llegar más allá", ha añadido, antes de asegurar que "en ningún momento hubo penetración" aunque sí "un poco de sexo oral".

Según su versión su pareja volvió a la habitación y los encontró "en la cama tonteado". "Claro al ver eso se enfadó conmigo y con la hija, nos empezó a llamar la atención", he relatado.

Ha declarado también que la mujer dijo en ese momento que "ya se lo esperaba de su hija porque cuando se emborrachaba siempre le liaba alguna" y que la joven se fue a la calle gritando "me matan" y él salió dos veces a buscarla, una de ellas con una chaqueta porque hacía frío.

La acusada, que solo ha respondido a las preguntas de su abogado, ha contado que cuando volvió de la cocina "se quedó congelada" y que de repente todo se convirtió "en in caos". "Mi hija quería hacerse invisible de repente, salió como un cohete" ha afirmado.

Según la mujer, ella se quedó sentada en la cama, paralizada y fumando un cigarro al marcharse su hija, cuya custodia perdió cuando tenía ocho años porque la madre sufría malos tratos del hombre con el que vivía entonces.

A LA CALLE DESCALZA

"No miré el reloj para ver a qué hora me estaban violando", ha respondido la hija al abogado del acusado en un momento de su declaración, durante la que ha relatado que cuando el hombre la agredió "no podía hablar" y solo lo empujaba para tratar de apartarle.

Ha explicado que salió de la habitación con un vestido corto, sin ropa interior y descalza y llamó a la puerta de unos vecinos gritando que llamaran a la policía.

Según ha declarado la pareja que vivía en la casa, un bajo cercano al hotel, la chica tocó a su puerta gritando que la querían matar y ellos llamaron a la policía pero no le abrieron.

"Estaba muy nerviosa, iba con un vestido corto, descalza y llovía mucho" , ha recordado la vecina, que ha explicado que abrió la puerta cuando llegó la policía y que desde la ventana vieron a un hombre acercarse dos veces a ella. "El le decía es por tu medicación, tranquila", ha señalado, una frase que ha repetido su pareja.

Este testigo ha dicho que "se agarraba a la ventana en pánico" y ha explicado que cuando vieron que el hombre volvía, llamaron de nuevo a la policía.

En la vista han testificado los dos agentes que acudieron a la llamada, que han coincidido en que la chica estaba "en shock", no respondía a sus preguntas y lo único que decía es "ese negro me ha violado".

Según uno de los agentes, el acusado estaba "nervioso" cuando hablaron con él en el apartamento. "Lo negaba pero se notaba nerviosismo en su actitud", ha afirmado.

El juicio continuará mañana con las pruebas periciales y las conclusiones de las partes.

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