El drama de Venezuela se agrava: ya son 1.450 los muertos
La devastación causada por los dos terremotos registrados el pasado miércoles mantiene a Venezuela inmersa en una de las mayores tragedias de su historia reciente. Cuatro días después del desastre, los equipos de emergencia continúan buscando supervivientes bajo toneladas de escombros mientras el número de víctimas sigue aumentando.
De acuerdo con la información recopilada por El País en su cobertura en directo, el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, informó este domingo de que el balance oficial asciende a 1.450 personas fallecidas, además de 3.150 heridos y 12.721 familias afectadas por el desastre.
Los rescates continúan contrarreloj
A pesar del paso de las horas, las labores de búsqueda siguen ofreciendo algunos resultados esperanzadores.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el rescate de un niño de 11 años que permaneció 72 horas atrapado bajo los escombros en Caraballeda, gracias a un equipo especializado del Ejército mexicano desplazado hasta Venezuela para colaborar en las operaciones internacionales de rescate.
Las autoridades venezolanas insisten en que todavía existen posibilidades de localizar supervivientes, motivo por el que los trabajos no se han detenido.
Crece la indignación por la falta de medios
La cobertura de El País también recoge el creciente malestar entre voluntarios y vecinos que participan en las tareas de rescate.
Según el diario, numerosos ciudadanos denunciaron la escasez de maquinaria y herramientas para retirar escombros, llegando incluso a enfrentarse verbalmente con efectivos policiales y militares.
«Aquí hay más fusiles que palas», reprocharon algunos voluntarios al denunciar que la respuesta logística resulta insuficiente ante la magnitud de la tragedia.
España actualiza el balance de víctimas
El Ministerio de Asuntos Exteriores español elevó este domingo a 17 los españoles fallecidos por el terremoto, mientras que 150 ciudadanos continúan desaparecidos.
Además, un avión coordinado por Protección Civil regresó a España con 29 ciudadanos españoles evacuados desde Venezuela, mientras prosiguen las labores de localización de los desaparecidos.
La ayuda internacional aumenta
La respuesta internacional continúa intensificándose.
Durante la jornada llegaron a Venezuela nuevos equipos de rescate procedentes de Costa Rica e India, este último acompañado de un hospital de campaña para atender a los heridos.
Además:
- Perú envió más de 14 toneladas de ayuda humanitaria.
- La CAF anunció un fondo de hasta 200 millones de dólares para la reconstrucción.
- La Unión Europea confirmó la movilización de cinco millones de euros en ayuda de emergencia.
Suspensión de clases y evaluación de edificios
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció que las clases permanecerán suspendidas durante toda la próxima semana.
Asimismo, informó de la creación de una comisión técnica destinada a evaluar la seguridad estructural de viviendas e infraestructuras antes de permitir el regreso de las familias evacuadas.
Mejoran lentamente los servicios básicos
Mientras continúan los rescates, algunas infraestructuras empiezan a recuperar parcialmente la actividad.
Las autoridades informaron del restablecimiento progresivo del suministro eléctrico y del agua en parte de las zonas afectadas.
También se reanudó el funcionamiento del Metro de Caracas, Valencia y Maracaibo, mientras la filial venezolana de Movistar activó un sistema gratuito de mensajería vía satélite mediante Starlink para facilitar las comunicaciones en La Guaira, la zona más devastada por los terremotos.
Nuevas emergencias complican la situación
Como si la catástrofe sísmica no fuera suficiente, durante la jornada también se declaró una emergencia por el desbordamiento del río Chabasquencito, en el estado Portuguesa, donde decenas de familias tuvieron que ser evacuadas por las inundaciones.
Un balance que sigue creciendo
Las autoridades venezolanas reconocen que la cifra de víctimas podría seguir aumentando en las próximas horas conforme avanzan las labores de rescate y se inspeccionan nuevas zonas devastadas.
Mientras tanto, miles de familias permanecen a la espera de noticias de sus seres queridos en una tragedia que mantiene movilizada a buena parte de la comunidad internacional.