¿Ocho años más… de qué progresismo?
¿Qué van a decidir los andaluces el próximo domingo? Su voto tendrá, sin duda, un efecto que irá más allá de las fronteras de la comunidad. Andalucía suele anticipar climas políticos nacionales, y esta vez no parece que vaya a ser diferente.
Llevo días dándole vueltas a la afirmación de Pedro Sánchez de que España necesita “otros” ocho años de gobierno progresista. Y confieso que comparto, en abstracto, la idea de que España necesita un Gobierno progresista. La pregunta es cuál.
Porque un Ejecutivo presidido por Sánchez puede calificarse de muchas cosas, pero cabe preguntarse si responde realmente a un proyecto político progresista coherente o si, más bien, gira en torno a la permanencia en el poder como objetivo prioritario. La continuidad como fin en sí mismo no siempre equivale a progreso.
Los partidos que sostienen al Gobierno lo hacen desde sus propias agendas territoriales e intereses partidistas. Junts, Bildu, PNV o Esquerra respaldan al Ejecutivo en función de equilibrios y concesiones que, legítimamente, responden a sus estrategias. Pero eso abre otra cuestión: ¿se gobierna pensando en el conjunto del país o en la aritmética parlamentaria que garantiza la supervivencia?
Como ciudadana, me inquieta la idea de una política que se conciba como permanencia indefinida. La alternancia forma parte de la salud democrática, incluso cuando la alternativa no entusiasma. Y ahí surge el dilema: defender la necesidad de un gobierno progresista y, al mismo tiempo, no sentirse representado por las opciones existentes.
No es una sensación aislada. Hay un número creciente de ciudadanos que experimentan una cierta orfandad política, que no encuentran un proyecto que combine estabilidad institucional, ambición reformista y coherencia ética.
Lo que ocurra en Andalucía este domingo ofrecerá una señal. No será un veredicto nacional, pero sí un termómetro. Porque, más allá de siglas y liderazgos, la cuestión de fondo sigue siendo la misma: qué modelo de país queremos y quién está en condiciones de impulsarlo.