¡Un milagro en Cantabria! Esta Virgen se apareció en este municipio cántabro
Su festividad, que se celebra el 15 de agosto, es una de las más importantes en la comarca y atrae a numerosos fieles y visitantes cada año.
Un Santuario con Historia y Tradición
Este santuario, de planta simple y con una sola nave de 33 metros de largo y 9 de ancho, destaca por su arquitectura. Su cubierta a tres aguas y su pórtico lateral proporcionan una estética elegante, que se ve realzada por la impresionante espadaña barroca de tres pisos. Esta espadaña, decorada con motivos herrerianos como pináculos y bolas, es uno de los elementos arquitectónicos más llamativos del edificio. En sus dos pisos superiores cuelgan tres campanas, siendo la más pequeña la de la parte alta.
La ampliación del santuario se realizó en el siglo XVII, posiblemente bajo la protección del patronazgo real, como lo indica un escudo en el pórtico de la ermita, fechado en 1682, que lleva la inscripción “viva el rey de Castilla, patrono de esta capilla”. La imagen de la Virgen que se venera en este santuario es una pequeña talla de estilo gótico, con una altura de 56 centímetros, que data del siglo XIII.
La Leyenda de la Virgen de Valvanuz
La tradición cuenta que la Virgen de Valvanuz se apareció a un pastor en una pradera verde, donde brotó una fuente cristalina en el mismo lugar. Este hecho milagroso llevó a los lugareños de Selaya a construir una capilla en honor a la Virgen en ese mismo sitio. La fuente sigue manando agua hasta el día de hoy y se encuentra en el parque anexo al santuario, al lado de una reproducción de la imagen.
La leyenda relata que, tras la aparición, la Virgen le indicó al pastor que construyera una iglesia en el lugar exacto donde ella había pisado, sobre una roca caliza. La devoción a la Virgen creció rápidamente y, con el paso de los siglos, el santuario fue objeto de diversas reformas y ampliaciones. Sin embargo, un incendio en 1800 destruyó gran parte de su interior, aunque el templo fue restaurado posteriormente.
La Imagen de la Virgen de Valvanuz
La imagen de Nuestra Señora de Valvanuz es una escultura religiosa de estilo gótico, esculpida en madera dura de una sola pieza. La Virgen está representada de forma majestuosa, con una toca dorada que cubre su cabeza y una enorme corona que le otorga un carácter regio. Su manto es de un color azul oscuro y la túnica roja con ribetes dorados le otorgan una apariencia solemne. El Niño, sentado sobre su rodilla izquierda, sostiene un libro con la mano izquierda y una cruz con la derecha, simbolizando la enseñanza y la salvación.
La disposición de la figura sigue el modelo predominante en los siglos XIII y XIV, conocido como Hagia Theotokos, que representa a la Virgen Madre de Dios. La imagen, aunque aún conserva cierta frontalidad y hieratismo propios de la tradición románica, muestra un mayor realismo en los pliegues de los vestidos y una mayor naturalidad en el rostro de la Virgen.
Devoción Popular
A lo largo de los siglos, la Virgen de Valvanuz ha sido una figura central en la vida religiosa de la comarca. En 1947, fue proclamada Patrona del Valle de Carriedo, y en 1990, el Obispo de Santander la coronó en una ceremonia solemne.
La Virgen de Valvanuz es una de las figuras religiosas más veneradas de Cantabria, y su santuario sigue siendo un lugar de peregrinación y culto, tanto para los habitantes de la región como para los visitantes. A pesar de las restauraciones que ha sufrido la talla a lo largo de los años, la imagen se conserva en buen estado y sigue siendo el eje de la devoción pasiega.

