El clásico de Puente Viesgo que lleva décadas conquistando a locales y turistas
En una esquina privilegiada del Pas, justo donde el río abraza el puente que da nombre a Puente Viesgo, un restaurante lleva décadas ganándose el respeto de locales y visitantes a base de buen producto, cocina honesta y vistas que enamoran
En el corazón de Puente Viesgo, junto al murmullo constante del río Pas y con vistas privilegiadas al puente histórico que da nombre al municipio, se encuentra El Marqués, un restaurante que lleva años siendo una referencia en la zona por su cocina tradicional, su hospitalidad y su entorno inmejorable. En esta casa de comidas, gestionada con dedicación por la familia Buenaga, cada plato es una muestra de respeto por el recetario clásico y los productos del entorno cántabro.
Una carta con alma familiar
El Marqués no es un restaurante que busque reinventar la rueda. Su carta es académica, sí, en el mejor de los sentidos: estructurada, variada y honesta. Aquí el comensal encontrará entrantes para compartir, pescados y mariscos de primera calidad, carnes tradicionales, una cuidada selección de arroces y postres caseros que hacen honor a la repostería de toda la vida.
A diferencia de tantos locales que apuestan por la especialización, El Marqués abraza la diversidad culinaria con maestría. Y eso lo convierte en un lugar ideal tanto para una comida informal en pareja como para celebraciones familiares o encuentros de fin de semana.
Pescados y mariscos: la joya de la casa
Una de las señas de identidad del restaurante es la excelente calidad de su producto de mar. Gracias a sus vínculos personales con el puerto de Suances, los pescados y mariscos llegan directamente del mar a la cocina de El Marqués. No es extraño ver en carta merluza fresca cocinada al gusto, albóndigas de rape, bacalao al pil pil, cocochas en salsa o un delicioso pescado del día elaborado al horno o a la plancha con guarnición tradicional.
Mención aparte merece su rape relleno de mousse de ibérico y queso fresco sobre salsa de hongos, un plato que aúna la delicadeza del pescado con sabores intensos y cremosos, o sus mariscadas, disponibles en distintas versiones, pensadas para quienes quieren celebrar con lo mejor del Cantábrico.
Carnes, arroces y entrantes que reconfortan
En su apartado de carnes, destaca el chuletón de vaca, el cabrito, y cortes nobles como el solomillo, siempre cocinados al punto y acompañados de guarniciones tradicionales. El restaurante ofrece hasta seis especialidades de arroces y paellas, perfectas para compartir, entre las que destacan el arroz con marisco y el arroz con bogavante.
Como buen restaurante de cocina académica, los entrantes ocupan un lugar importante: croquetas caseras, pochas, pulpo, ensaladas variadas y tapas que acompañan cualquier consumición en su animada barra, especialmente concurrida en las horas del vermut.
Un entorno privilegiado para disfrutar de la comida
Además de la calidad en el plato, El Marqués ofrece un entorno que invita a la relajación y al disfrute. Su terraza, con vistas directas al río Pas, es uno de los rincones más codiciados en primavera y verano. El interior, distribuido en varios comedores, mantiene un ambiente cálido y acogedor donde se cuida tanto el detalle como el trato.
La casa acepta reservas, algo muy recomendable especialmente en fines de semana y festivos, dada la popularidad del local. Se permite el pago tanto en efectivo como con tarjeta y el restaurante está preparado para acoger a familias con niños, que encontrarán tanto espacio como propuestas en carta pensadas para los más pequeños.
Opiniones que avalan su reputación
Las más de 2.500 reseñas positivas en distintas plataformas no hacen sino confirmar lo que ya saben los locales: El Marqués es una apuesta segura. Se elogia su regularidad, la buena atención, el equilibrio entre calidad y precio, y su capacidad para agradar tanto a comensales habituales como a nuevos visitantes. Como destaca un cliente: “Todo lo que pedimos estaba buenísimo, el trato fue impecable y las vistas inmejorables. Volveremos sin duda.”
El Marqués es un ejemplo de cómo una cocina honesta, bien ejecutada y basada en el producto puede mantenerse vigente durante décadas. Aúna la tradición culinaria cántabra con un saber hacer familiar y una ubicación envidiable. Si estás por la zona de Torrelavega, Puente Viesgo o incluso Santander, no dudes en desviarte para disfrutar de una comida que te hará sentir como en casa.

