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La ruta de senderismo más bonita (y tranquila) del interior de Cantabria

Uno de los rincones de Alceda. / A.E

En el corazón verde de Cantabria, una ruta poco transitada guarda siglos de historia entre piedras cubiertas de musgo y árboles centenarios

Cantabria es tierra de valles, de paisajes verdes infinitos, y de pueblos donde el tiempo parece haberse detenido. Uno de esos lugares mágicos es Alceda, en el municipio de Corvera de Toranzo, punto de partida de una de las rutas más bellas y menos masificadas del interior cántabro: la Ruta de los Puentes de Ucieda.

Una ruta entre robledales, hayedos y arquitectura popular

La Ruta de los Puentes de Ucieda es una propuesta perfecta para amantes del senderismo en Cantabria. Aunque el nombre puede generar confusión con Ucieda (en Ruente), esta variante desde Alceda recorre una parte del valle del río Pas entre robledales centenarios, hayedos de umbría y caminos históricos que conectan antiguos núcleos rurales.

Durante el recorrido se atraviesan puentes de piedra tradicionales, algunos de origen medieval, construidos con técnicas de cantería que han resistido el paso del tiempo y las crecidas del río. Estos puentes servían de unión entre aldeas y zonas de pasto, y hoy ofrecen una atmósfera de cuento, rodeados de vegetación y silencio.

Ermitas, molinos y casonas montañesas que narran el pasado

Uno de los grandes atractivos de esta ruta es la fusión entre naturaleza y patrimonio arquitectónico. A lo largo del camino, el senderista se encuentra con ermitas rurales escondidas entre los árboles, como la dedicada a San Roque, y con antiguos molinos de agua, ahora restaurados o parcialmente derruidos, que recuerdan el pasado agrícola y ganadero del valle.

Además, en los márgenes del sendero o al acercarse al pueblo, se descubren casonas montañesas de los siglos XVIII y XIX, muchas con escudos nobiliarios en sus fachadas. Estas casas señoriales son testimonio del esplendor económico que vivió la zona durante el auge del balneario de Alceda, que atrajo a burgueses y comerciantes del norte de España.

Paisajes cambiantes en cada estación del año

Hacer la Ruta de los Puentes desde Alceda es una experiencia distinta según la época. En primavera, los prados y bosques estallan en verdes brillantes y flores silvestres. En verano, la sombra de los robles y hayas ofrece un respiro frente al calor. El otoño convierte el valle en una sinfonía de tonos rojizos y dorados, mientras que el invierno, aunque más húmedo, revela una belleza melancólica y tranquila, perfecta para los amantes de la fotografía.

Ideal para familias y senderistas de todos los niveles

La ruta tiene una dificultad baja o moderada, por lo que es ideal para hacer en familia o con grupos de amigos. Algunos tramos pueden incluir pequeños desniveles o pasos por arroyos, pero no requiere experiencia previa en montaña. Es una opción perfecta para escapadas rurales en Cantabria y para quienes buscan una inmersión total en la naturaleza cántabra más auténtica.

Alceda, punto de partida con encanto

Antes o después de la caminata, merece la pena pasear por Alceda, un pueblo que conserva su carácter tradicional. El Parque de Alceda, con árboles centenarios y arquitectura romántica, y el antiguo balneario, son lugares ideales para completar la jornada con un descanso o un picnic.