Tiene dunas, surf, caballos y vistas de película: así es el pueblo que está conquistando Cantabria
Somo, un rincón privilegiado de la costa cántabra, se ha consolidado como uno de los destinos más completos y cautivadores del norte de España. Situado en el municipio de Ribamontán al Mar, este pueblo marinero conjuga a la perfección el carácter tradicional con un entorno natural de enorme valor paisajístico. Visitar Somo es sumergirse en un escenario donde el mar Cantábrico, el viento, las dunas, los pinares y los acantilados configuran una experiencia que trasciende el simple turismo de playa.
A solo media hora de Santander, la capital cántabra, Somo ofrece múltiples formas de acceso, siendo especialmente recomendable el trayecto en ferry desde el Paseo de Pereda. Este viaje de apenas veinte minutos no solo es cómodo y accesible, sino que regala unas vistas únicas de la bahía de Santander, considerada una de las más bellas del mundo. Llegar a Somo en barco es ya, en sí misma, una experiencia inolvidable.
El principal atractivo de Somo son sus playas, famosas por su arenal de más de dos kilómetros, su oleaje constante y sus espectaculares vistas. La Playa de Somo, una de las más apreciadas por surfistas de todo el país, ofrece condiciones inmejorables para iniciarse o perfeccionarse en este deporte, con numerosas escuelas de surf y actividades acuáticas a lo largo de todo el año. Pero no todo es surf: quienes buscan relajarse o pasear por la orilla, también encontrarán en este enclave un lugar perfecto para hacerlo sin agobios, incluso en temporada alta.
Uno de los espacios naturales más destacados es la Playa del Puntal, una lengua de dunas blancas que se adentra en la bahía formando un ecosistema único protegido. Pasear por esta franja de arena es adentrarse en un paisaje salvaje y abierto, con vistas inigualables al perfil urbano de Santander. Este entorno natural, junto al estuario del río Miera, conforma un mosaico ecológico de gran riqueza y biodiversidad, ideal para quienes buscan conectar con la naturaleza.
Más allá del mar, Somo y su entorno ofrecen diversas rutas de senderismo que atraviesan bosques, dunas y acantilados. Una de las más bonitas es la que discurre por el borde del Monte de Arna, ofreciendo panorámicas espectaculares sobre el mar y las playas de Loredo y Somo. También es muy recomendable la ruta de los acantilados, que conecta Somo con Galizano a lo largo de ocho kilómetros de pura belleza costera, o la ruta a Castanedo, que combina naturaleza con patrimonio cultural, pasando por construcciones históricas como el Convento de Las Trinitarias de Suesa o la Iglesia de San Salvador.
Una de las actividades más singulares que pueden disfrutarse en esta zona es la ruta a caballo por la playa, una experiencia inolvidable tanto para principiantes como para jinetes experimentados. Montar a caballo sobre la arena, con el sonido de las olas y el horizonte abierto, permite una conexión íntima con el entorno y convierte una simple tarde en un recuerdo imborrable.
Para quienes desean desconectar completamente, muy cerca de Somo se encuentra el Balneario Castilla Termal Solares, un edificio histórico situado en un parque de árboles centenarios, donde se puede disfrutar de baños en aguas mineromedicinales y tratamientos de bienestar en un entorno señorial.
La oferta gastronómica en Somo es otro de los grandes atractivos de la zona. Restaurantes como Las Quebrantas, La Alberuca o Taberna Las Tablas ofrecen platos basados en el producto local, donde el marisco, los pescados frescos, los arroces y las elaboraciones tradicionales se sirven con mimo y autenticidad. Para quienes buscan una experiencia gastronómica de alto nivel, Santander cuenta con el restaurante El Serbal, galardonado con una estrella Michelin, donde se pueden degustar menús que combinan la innovación culinaria con raíces cántabras, todo en un entorno elegante y con una carta de vinos cuidada al detalle.
En cuanto a alojamiento, Somo ha sabido adaptarse a las nuevas formas de turismo ofreciendo alternativas como el glamping de Kampaoh Somo Playa o Kampaoh Somo Parque, donde el visitante puede disfrutar de la experiencia de acampar con todas las comodidades: tiendas ya montadas, completamente equipadas, en un entorno natural y a pocos metros de la playa. Esta modalidad de hospedaje resulta ideal para familias, parejas y grupos de amigos que buscan vivir una experiencia diferente, sin renunciar al confort.
Además, desde Somo se puede acceder fácilmente a otros lugares de interés como el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, un espacio único en Europa donde los animales viven en semilibertad entre paisajes espectaculares de roca caliza. También destacan las visitas a las Cuevas de Altamira, Patrimonio Mundial de la UNESCO, donde se conservan algunas de las manifestaciones artísticas más antiguas de la humanidad.
En definitiva, Somo es un destino completo, versátil y cargado de encanto. Combina lo mejor del mar y la montaña, del descanso y la aventura, del turismo activo y la contemplación. Ideal para quienes viajan en busca de naturaleza, autenticidad, buena comida y experiencias memorables, Somo no decepciona. Más bien, deja con ganas de volver.

