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La figura que duerme bajo las olas en esta playa de Cantabria y despierta con la bajamar

Entre el vaivén de las olas y el rumor del viento, la playa de Ris guarda un secreto que solo se revela al ritmo del mar
La playa de Ris en Cantabria. / A.S.P
La playa de Ris en Cantabria. / A.S.P

Entre las olas y las rocas de la playa de Ris, en el municipio de Noja, se oculta uno de los rincones más enigmáticos y poéticos de la costa cántabra. Solo los paseantes más atentos, y aquellos que visitan la playa en el momento preciso, logran descubrir una escultura marina que representa a una madre con su hijo, colocada estratégicamente sobre las formaciones rocosas que emergen con la marea baja.

Una obra casi secreta entre arena, agua y piedra

Esta figura de piedra semisumergida, discreta y serena, es obra del artista nojeño Jesús Lizaso, escultor conocido por su trabajo con materiales naturales y su conexión con el entorno. La pieza, que simboliza la protección maternal en medio de la fuerza del mar, permanece oculta bajo el agua durante buena parte del día, apareciendo solo cuando el mar retrocede. Este juego con la marea convierte la experiencia en un hallazgo íntimo, casi mágico.

Verla no es sencillo. No hay carteles, ni señalización evidente. Su presencia discreta y su integración con las rocas hacen que pase desapercibida para muchos turistas. Pero para los que la descubren, se convierte en un símbolo emocional y artístico, una sorpresa silenciosa que revela el alma cultural de Noja más allá de sus playas de postal.

Un diálogo entre arte y naturaleza en la playa de Ris

La elección del emplazamiento no es casual. La playa de Ris, una de las más extensas y frecuentadas de Cantabria, combina paisajes abiertos con zonas rocosas repletas de piscinas naturales y pequeñas calas. La escultura se inserta con total naturalidad en este escenario, convirtiéndose en una pieza viva del entorno.

La obra forma parte de una corriente de arte público integrado en la naturaleza, que busca despertar emociones sin alterar el equilibrio del paisaje. Aquí, el arte no interrumpe el espacio: lo completa, lo enriquece y lo resignifica.

Jesús Lizaso y el arte con alma marinera

Jesús Lizaso, nacido en Noja, es un artista profundamente ligado al mar y a su tierra. Su obra se caracteriza por el uso de piedra, madera y metal, con formas simbólicas que evocan el cuerpo humano, las relaciones familiares y el vínculo con la naturaleza. En esta escultura, la figura de la madre y el niño adquiere una dimensión universal, pero también profundamente local, enraizada en la historia de generaciones que han vivido mirando al Cantábrico.

Una joya escondida para el visitante que observa

Esta escultura sumergida de Noja no aparece en las guías oficiales ni protagoniza grandes campañas turísticas. Pero precisamente por eso, se ha convertido en uno de esos lugares secretos que dotan a una visita de autenticidad. Los que la encuentran sienten que han accedido a algo que no todos ven: una forma de turismo consciente, pausado y emocional.

Si visitas Noja, te recomendamos caminar por Ris durante la bajamar, explorar las zonas rocosas cercanas al extremo oriental de la playa y dejarte sorprender por este pequeño milagro artístico. Puede que no la veas a la primera, pero si lo haces, te llevarás uno de los recuerdos más singulares de la costa cántabra.

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