restaurantes de cantabria

¿La mejor langosta de España? Está en Cantabria y puedes elegirla tú mismo

La langosta es su especialidad. / R.A.
Ideal para celebraciones, escapadas gastronómicas o simplemente para quienes quieren comer muy bien frente al mar

El Restaurante Astuy, situado en el corazón del encantador pueblo costero de Isla, en la comarca de Trasmiera (Cantabria), es mucho más que un establecimiento gastronómico: es una auténtica experiencia culinaria frente al mar. Su propuesta combina producto de proximidad, cocina marinera de raíz y una ubicación privilegiada entre playas y rías que enamora a todo aquel que lo visita.

Bajo la dirección de Emérito Astuy y Armando Alonso, el complejo presume —con razón— de contar con “la mejor langosta del mundo”. Una afirmación ambiciosa que se respalda con hechos. En un rincón privilegiado de la Punta de Quejo, el Grupo Astuy gestiona un vivero natural de langostas, un espacio donde el mar entra y sale con la marea, como si los crustáceos siguieran en libertad, manteniendo intacta su vitalidad, sabor y textura.

Allí, en ese ecosistema gestionado con respeto y precisión, pueden albergar hasta 4.000 kilos de langostas, clasificadas según tamaño y peso, listas para ser seleccionadas directamente por el comensal antes de pasar a manos del equipo de cocina. El propio cliente puede elegir su pieza, participar del ritual de captura y, poco después, disfrutarla cocida con agua marina obtenida en el mismo entorno. Esta singularidad convierte cada comida en una celebración del mar, en una experiencia sensorial y emocional que va mucho más allá del plato.

El mar como protagonista

En este restaurante, el mar Cantábrico entra hasta la cocina, literalmente. Astuy presume con razón de contar con uno de los pocos viveros naturales de langosta de Europa. “El agua entra y sale con la marea, como si las langostas estuvieran en libertad”, explican sus responsables, lo que garantiza un producto fresco, sabroso y de calidad incomparable. Esta joya de la casa se puede degustar a 97 €/kg, pero lo que se ofrece en el plato va mucho más allá del precio: es una celebración del sabor marino en su estado más puro.

Una carta amplia, variada y refinada

La carta del Restaurante Astuy ha sido pensada para satisfacer todos los paladares, desde los que buscan la elegancia en un menú degustación, hasta los que prefieren compartir una parrillada frente al mar. Entre los entrantes fríos destacan platos tan sugerentes como la ensalada de ventresca con pimientos de Isla (20 €), el foie de pato (19 €), o el jamón ibérico cortado a cuchillo (26 €). Tampoco falta el guiño al recetario local, con productos como las anchoas de Santoña, el pastel de centollo o el carpaccio de bacalao con vinagreta de anchoas (22 €).

Si se busca algo más cálido, conviene prestar atención a los entrantes calientes, donde sobresale el pulpo a la gallega con toque de autor (24 €), las zamburiñas (18,50 €) o la siempre aclamada rosa de alcachofa (20 €). Las rabas (17,50 €), plato indispensable en toda visita a Cantabria, aquí se sirven con una textura perfecta y una fritura delicada.

Sopas, arroces y platos de cuchara

El apartado de sopas y verduras incluye propuestas tan sabrosas como la crema de abacanto (20 €), una preparación fina y reconfortante, ideal para días más frescos, o los espárragos trigueros con jamón ibérico (16,50 €), que combinan sencillez y sabor en cada bocado.

En lo que respecta a los arroces, el restaurante presenta una amplia selección cocinada al momento y con ingredientes fresquísimos. Desde la clásica paella de marisco (18 €/persona) o el arroz negro con calamar y rape, hasta las más sofisticadas como el arroz caldoso, la paella especial de abacanto o la paella de langosta (31 €/persona), todas requieren mínimo dos comensales y 25 minutos de preparación, tiempo bien invertido para saborear uno de los mejores arroces del norte de España.

Mariscos y pescados del día

Además de la langosta de Isla, en carta figuran otros mariscos seleccionados: abacantos (72 €/kg), centollos del Cabo Quejo (45 €/kg), nécoras de Noja (45 €/kg), almejas a la sartén (27 €) o gambas frescas al gusto (27 €). Para una experiencia compartida, la parrillada de marisco (48 €/persona) es una auténtica sinfonía de sabores del mar con cigalas, nécoras, langostinos, almejas, mejillones y zamburiñas.

Entre los pescados del día, según mercado, destacan piezas como el rodaballo, el rape, el machote o las cocochas de bacalao, todos a un precio unitario de 29 €.

Carnes con personalidad

Para los amantes de la carne, Astuy no se queda atrás. En su carta se encuentran cortes nobles como el entrecot a la pimienta (26 €), el solomillo al queso de Tresviso (26 €), o el original magret de pato con puré de manzana y salsa de hongos (26 €). Como opción premium, se ofrece un chuletón de vaca madurada, preparado con mimo y precio según peso (42 €/kg).

Menú Mariscada: la experiencia completa

Una de las grandes propuestas es su Menú Mariscada (59 €/persona, mínimo 2 comensales), que incluye:

  • Ensalada de jamón y foie

  • Brocheta de rape, gambón y zamburiña

  • Sorbete de mojito

  • Parrillada de marisco

  • Soufflé de la casa

  • Botella de vino a elegir entre albariño, tinto Rioja o rosado

Una verdadera celebración en torno al marisco, ideal para quienes quieren probar un poco de todo.

Postres caseros que cierran con broche de oro

El broche final llega con una selección de postres caseros, con precios que oscilan entre los 7 y los 10,50 €. Desde clásicos como el arroz con leche, la leche frita o el flan de queso, hasta creaciones más sofisticadas como el coulant de chocolate con helado, el soufflé casero, la tarta de hojaldre o la tarta de San Marcos. También hay una excelente tarta de chocolate y un surtido de helados artesanales, ideales para refrescar el paladar tras un festín.

El Restaurante Astuy es mucho más que un restaurante: es una inmersión en la cocina cántabra con alma marinera, un rincón donde la tradición y el producto de cercanía mandan, y donde cada plato se elabora con un profundo respeto por el entorno y la materia prima. Su lema, “Del mar a tu plato”, no es una frase publicitaria, sino una declaración de intenciones que se hace realidad en cada servicio.