Nadie sabe qué hay detrás de esta cueva hasta que la atraviesa… el final no deja de sorprender
Es un lugar perfecto para detenerse, respirar el aire fresco del bosque y sentir la magia de un entorno que aún conserva su carácter salvaje
En el corazón de Cantabria, entre valles de intenso verde y la brisa atlántica que acaricia su costa, se esconde un rincón casi olvidado que ha comenzado a ganar popularidad entre los viajeros más curiosos. Situado en el pequeño pueblo de Hoznayo, conocido por sus tradicionales sobaos pasiegos, este enclave natural es una de las rutas más sorprendentes y desconocidas de la región.
Su nombre evoca misterio: la Gruta del Diablo y la Fuente del Francés. Entre formaciones rocosas, manantiales y un bosque encantado, este camino, poco transitado hasta hace poco, se ha convertido en un secreto a voces entre quienes buscan una aventura distinta en Cantabria.
El recorrido, ideal para el otoño, nos lleva por un pasadizo secreto que culmina en un espectáculo natural difícil de olvidar: una cascada que, en épocas de lluvia, cae con fuerza entre la vegetación y atraviesa un arco natural de piedra, formando una imagen digna de un cuento.
Historia y leyenda: El clérigo francés y las aguas milagrosas
Este paraje no solo esconde belleza natural, sino también historia. El nombre de la Fuente del Francés proviene de un clérigo galo que, en plena Revolución Francesa, encontró refugio en este bosque por pura casualidad. Cuentan que, al descubrir el manantial, se percató de que sus aguas tenían propiedades curativas, lo que llevó a la construcción de un balneario termal en el siglo XIX.
Este balneario de Aguas de Hoznayo, que en su momento fue un importante centro de salud y bienestar, funcionó hasta 1980. Hoy, sus restos en ruinas quedan como testigos de un tiempo en el que estas aguas fueron codiciadas por sus supuestos beneficios medicinales.
Aunque el balneario quedó en el olvido, la ruta que lleva hasta él ha sido redescubierta por senderistas y viajeros en busca de rincones poco conocidos de Cantabria.
El recorrido: Un viaje a lo desconocido
El sendero parte del mismo pueblo de Hoznayo y sigue un tranquilo camino fluvial que nos adentra en un bosque frondoso donde la luz se filtra entre los árboles, tiñendo el ambiente de sombras y reflejos dorados.
El primer punto destacado del recorrido es la Gruta del Diablo, una cueva con una entrada discreta pero que, al atravesarla, revela un paisaje inesperado. Se recomienda llevar linterna y calzado adecuado, ya que la humedad y la roca resbaladiza pueden hacer que el acceso sea algo complicado.
Tras cruzar la cueva, la gran sorpresa espera al final del recorrido: la cascada de la Fuente del Francés, que, en los meses de lluvias, despliega un torrente de agua que cae con fuerza sobre la piedra, formando un arco natural que convierte el paisaje en un cuadro de otro tiempo.
Una joya escondida en Cantabria
Cantabria es tierra de contrastes, donde las montañas se funden con el mar, los bosques esconden secretos y los ríos crean paisajes de ensueño. La Gruta del Diablo y la Fuente del Francés son una prueba más de que aún existen lugares por descubrir, rincones donde la historia y la naturaleza se entrelazan para ofrecer experiencias inolvidables.
Ya sea por su pasado misterioso, por el encanto de su ruta o por la belleza de su cascada, este rincón de Hoznayo se ha convertido en un destino que merece un lugar en la lista de imprescindibles de Cantabria. Un tesoro escondido que aguarda a quienes se atreven a explorarlo.

