TURISMO

La cueva de Cantabria que forma dos ojos gigantes sobre el mar

Cueva de la Ojerada en Ajo. / FB
La Cueva de la Ojerada es uno de esos lugares mágicos que te transportan a otro planeta, un destino imprescindible si visitas la costa cantábrica en Cantabria

Se encuentra en el municipio de Ajo, un pequeño pero hermoso rincón de la región, que es perfecto para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y, sobre todo, belleza natural. Si has llegado hasta aquí, seguramente conoces el encanto de Cantabria y sus maravillas, y la Cueva de la Ojerada es sin duda uno de esos tesoros que no puedes dejar de conocer.

¿Cómo llegar a la Cueva de la Ojerada?

Para llegar a la cueva, la opción más fácil es utilizar Google Maps y seguir las coordenadas exactas (43.5116318,-3.5850408). Si vienes desde Bilbao, puedes tomar la A8 hasta llegar a Colindres, donde tomarás la N-634 para acercarte a Ajo. Aunque este tramo por carretera nacional puede resultar un poco más largo, es una excelente oportunidad para disfrutar de los paisajes y los pequeños pueblos de la región, que están llenos de encanto.

Una vez que te acerques a la cueva, verás un gran aparcamiento justo antes de llegar a tu destino. Este aparcamiento está ubicado en una zona rural, por lo que es importante tener en cuenta que puede haber animales sueltos (como vacas o caballos) que podrían dañar el coche. Desde el aparcamiento, el acceso a la cueva es muy sencillo. No hay muchas señalizaciones, pero lo que sí hay es una pequeña puerta improvisada en la pared, que marca el inicio del camino.

El sendero hacia la cueva

La caminata es bastante corta, unos 150 metros aproximadamente, por lo que no presenta dificultad alguna. El sendero está bien marcado, y aunque la superficie es algo irregular, es perfectamente accesible para personas mayores que tengan algo de agilidad. Sin embargo, no es apto para personas en sillas de ruedas, ya que el terreno no es completamente llano ni pavimentado.

Este camino te llevará hacia el mar, pasando por una pequeña pendiente que es fácil de recorrer. A medida que avanzas, el paisaje se va abriendo, y pronto verás la imponente roca que forma la entrada de la cueva. La cueva en sí está formada por dos enormes aberturas en la roca, que desde el mar se asemejan a unos ojos gigantes, por lo que el lugar tiene un aire bastante místico y surrealista.

Dentro de la Cueva de la Ojerada

Al entrar en la cueva, te encontrarás con un espacio amplio dividido en dos sectores que, en conjunto, forman una imagen impresionante. Desde dentro, la vista hacia el mar es espectacular, y la acústica de la cueva crea un ambiente muy especial. El lugar es ideal para relajarse, sentarse y disfrutar de la tranquilidad mientras escuchas el sonido del mar rompiendo contra las rocas.

Una de las características más destacadas de este lugar son los bufones. Los bufones son chorro de agua que surgen de las rocas cuando el mar está agitado, creando un espectáculo natural increíble. En algunos momentos, puedes ser sorprendido por una ola que salta por el hueco de la cueva, empapándote, lo que le añade un toque de aventura y emoción al recorrido. Si decides visitar la cueva, es importante tener en cuenta el estado del mar, especialmente si vas con niños o si no te gustan las sorpresas mojadas.

Qué hacer en los alrededores

La Cueva de la Ojerada no es el único atractivo natural de la zona. En las cercanías se encuentran otros lugares igualmente fascinantes, como el Faro de Ajo, situado en la misma región. Este faro es pintoresco, y su ubicación ofrece vistas panorámicas impresionantes de la costa cantábrica. En sus alrededores hay senderos y rutas de senderismo que te permitirán explorar aún más el paisaje costero. Aunque la visita al faro es sencilla, te recomendamos hacer un recorrido a pie por la costa para disfrutar de las vistas y la frescura del aire marino.

Uno de los lugares que no puedes dejar de visitar es el Mirador Cabo de Ajo, al que puedes llegar fácilmente desde el Faro de Ajo. Este mirador te ofrece unas vistas panorámicas preciosas de los acantilados y la costa, lo que lo convierte en un lugar perfecto para tomarte unas fotos o simplemente disfrutar de la belleza natural.

Consejos y recomendaciones

  • Calzado cómodo: La caminata es corta, pero el terreno es un poco irregular y resbaladizo, por lo que es importante llevar calzado adecuado. Botas o zapatos de trekking son lo más recomendable.
  • Respeta el entorno: La Cueva de la Ojerada y sus alrededores son un lugar natural muy frágil. Es fundamental que, al visitarlo, respetes el entorno, manteniendo el lugar limpio y libre de basura. Si encuentras plásticos o papeles en el camino, llévalos contigo para mantener el lugar tan impresionante como lo encontraste.
  • Evita el riesgo del mar: Si decides acercarte demasiado al borde de la cueva, ten mucho cuidado, especialmente si el mar está agitado. La caída hacia el mar es directa, y la zona puede ser peligrosa si no se tiene precaución.

La Cueva de la Ojerada es un lugar fascinante que no te puedes perder si estás de visita en Cantabria. Es el destino perfecto para disfrutar de la naturaleza, la tranquilidad y unas vistas espectaculares del mar. No solo es una excelente opción para los amantes del senderismo, sino también para quienes buscan un rincón apartado para relajarse y disfrutar del aire fresco del mar Cantábrico. Y si tienes tiempo, aprovecha la oportunidad para explorar la zona de Ajo y el Faro de Ajo, que también ofrecen panorámicas increíbles y muchas más oportunidades para conectarte con la naturaleza.

Este lugar es sin duda uno de los secretos mejor guardados de Cantabria, y te recomendamos incluirlo en tu lista de lugares a visitar. ¡No te arrepentirás de explorar la Cueva de la Ojerada y descubrir todo lo que la costa cantábrica tiene para ofrecer!