critican la falta de mantenimiento

Los vecinos denuncian semanas sin calefacción en el Teatro Concha Espina de Torrelavega

Jardín vertical Torrelavega, frente al Concha Espina Teatro. / M. Díaz
López Estrada presume de proyectos mientras el Concha Espina se hiela: cero mantenimiento, máxima propaganda

 

La plataforma vecinal Salvar Torrelavega de una ZBE ruinosa ha denunciado públicamente el estado de abandono en el que se encuentra el Teatro Municipal Concha Espina, que ha permanecido durante semanas sin calefacción, incluso en plena celebración del Festival de Invierno. Para los vecinos, no se trata de una avería puntual, sino de un síntoma más de la dejadez del equipo de Gobierno encabezado por Javier López Estrada.

“Lo grave no es que ahora se pongan a trabajar, lo grave es que durante semanas lo hayan ignorado, pese a las denuncias públicas”, han afirmado desde la plataforma, señalando que los problemas estructurales en el mantenimiento de las infraestructuras públicas no son nuevos ni excepcionales.

Más que una avería: un modelo fallido de gestión

Desde Salvar Torrelavega acusan al Ayuntamiento de priorizar la propaganda institucional sobre el servicio público real. “El mantenimiento no da fotos, no permite cortar cintas, no luce en vídeos”, denuncian. Esta falta de planificación —afirman— se manifiesta también en otros frentes: la caótica gestión de los aparcamientos, una ZBE impuesta sin consenso, y la ERA convertida en una máquina de multar.

“Mientras se despilfarra en propaganda e inauguraciones, los vecinos soportamos abandono, restricciones y sanciones”, resumen en un duro comunicado donde acusan al alcalde de gobernar con más atención a la imagen que a la realidad de la ciudad.

Torrelavega, ante un año crítico

La denuncia llega en un momento especialmente delicado. El municipio se prepara para las complejas obras del soterramiento de FEVE, que afectarán a la movilidad y a la vida diaria durante años. Desde la plataforma vecinal insisten en que “Torrelavega merece algo mejor” y reclaman un cambio de rumbo urgente en la gestión municipal.

“Así nos sentimos muchos vecinos: despreciados, maltratados e ignorados”, concluyen. La fractura entre la calle y el despacho del alcalde parece agrandarse mientras se acumulan las quejas y la oposición se refuerza en su crítica a un modelo que ya no convence ni dentro ni fuera del Pleno.