Nuevo conflicto en Torrelavega: el PRC sigue adelante con su “chiringuito” pese al veto del Pleno

El equipo de gobierno del PRC continúa con la tramitación del proyecto en Baldomero Iglesias pese al rechazo mayoritario de la Corporación

Sede que quiere el PRC para el próximo Museo del Hojaldre. / A.T.
Sede que quiere el PRC para el próximo Museo del Hojaldre. / A.T.

Nuevo episodio de tensión política en el Ayuntamiento de Torrelavega. El Grupo Municipal VOX ha exigido este miércoles la paralización inmediata del procedimiento administrativo para la ejecución del Museo del Hojaldre en el edificio de Baldomero Iglesias, denunciando que el alcalde, Javier López Estrada (PRC), está ignorando de forma flagrante el acuerdo plenario aprobado el 29 de abril, en el que todos los grupos, salvo el PRC, votaron en contra de dicha ubicación.

La formación liderada por Roberto García Corona considera que se está produciendo un grave incumplimiento del mandato democrático del Pleno, lo que califican como un acto de “soberbia institucional”.

El alcalde sigue adelante con el expediente pese al rechazo mayoritario

VOX denuncia que, apenas tres días después del pleno —celebrado el 29 de abril—, el Ayuntamiento notificó a los grupos municipales el acta de apertura de ofertas para la redacción del proyecto del museo en Baldomero Iglesias. Esta actuación, afirman, supone una desobediencia directa al órgano soberano del Ayuntamiento, lo que en palabras de García Corona es “intolerable en una democracia local sana”.

El alcalde está al servicio de todos los torrelaveguenses, no de sus caprichos personales o de los intereses políticos de su partido. Exigimos el cierre inmediato del expediente de contratación abierto en la plataforma pública”, declaró el portavoz de VOX.

Un proyecto cuestionado desde el principio

El Museo del Hojaldre ha sido desde el inicio un proyecto polémico. Presentado como un espacio para poner en valor la tradición repostera de la ciudad, ha sido duramente criticado por la oposición y por numerosos vecinos, que consideran que no responde a las prioridades sociales ni económicas actuales de Torrelavega.

Frente al cierre de comercios, el incremento de la inseguridad, el deterioro del mercado de vivienda y la falta de oportunidades para los jóvenes, la oposición considera que el museo representa un gasto innecesario y un proyecto simbólico sin retorno claro.

Lo que necesitamos son soluciones reales, no museos vacíos. Torrelavega no está para frivolidades, y menos aún si se hacen contra la voluntad de la mayoría del Pleno”, señala un concejal crítico del PSOE que apoyó la moción.

Conflicto institucional: el Pleno vs. Alcaldía

Este nuevo choque revela una creciente fractura institucional entre la Alcaldía (PRC) y el resto de la Corporación, compuesta por PP, PSOE, VOX e IU, que en este caso han coincidido en su rechazo al proyecto tal y como está concebido.

El acuerdo plenario del 29 de abril fue claro y vinculante: se rechazaba expresamente la ubicación del museo en el edificio de la plaza Baldomero Iglesias. Sin embargo, el equipo de gobierno ha seguido adelante con el procedimiento, lo que algunos grupos ya interpretan como una vulneración del principio de legalidad y del respeto institucional.

Contexto de descrédito político creciente

La polémica llega en un momento especialmente delicado para el alcalde López Estrada. Su gestión acumula críticas por parte de sindicatos, comerciantes, vecinos y fuerzas políticas, tanto por la inseguridad creciente, como por proyectos poco rentables (como La Carmencita) o la implantación de la ZBE sin consenso social.

En este contexto, el Museo del Hojaldre se convierte, más allá del fondo del proyecto, en símbolo del aislamiento político del equipo de gobierno, que insiste en avanzar en decisiones cada vez más contestadas.

¿Y ahora qué?

El siguiente paso será determinar si el alcalde rectificará y acatará el acuerdo plenario o si, como temen desde VOX, seguirá adelante con el proceso de contratación, forzando un conflicto institucional de mayor calado.

Desde la oposición no se descartan acciones legales para frenar lo que consideran un abuso de poder. Y en el plano político, se multiplican las voces que piden una moción de control más firme sobre las decisiones unilaterales del PRC. 

En una ciudad donde la juventud se marcha, el comercio se hunde y los barrios sufren inseguridad y abandono, muchos se preguntan si la prioridad debe ser un museo del hojaldre o reconstruir la base económica y social de Torrelavega. “El alcalde se ha quedado solo en esto. Y lo más preocupante es que parece no importarle”, concluye un portavoz de la oposición.

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