¡Alcaraz se reinventa! El saque, su nueva arma secreta para dominar 2026
Carlos Alcaraz ha puesto el foco de su pretemporada en un detalle clave de su juego: el saque. Inspirado en uno de los grandes dominadores del circuito, Novak Djokovic, el murciano ha afinado su mecánica para conseguir un lanzamiento más estable, directo y controlado, siguiendo la línea de evolución que ya mostró en 2025. El objetivo es claro: dar un paso más en consistencia y competitividad en el tramo inicial de los puntos, especialmente en pista dura.
La novedad se centra en el gesto inicial. Al igual que el serbio, Alcaraz ahora lleva la pelota directamente al cordaje antes de lanzarla, lo que le permite un mejor control del lanzamiento, reduciendo el giro de la bola en el aire. Según explica Samuel López, su nuevo entrenador principal en sustitución de Ferrero, se trata de la misma mecánica que ya venía trabajando, aunque ahora perfeccionada con ejercicios específicos, como el uso de un palo guía y una pequeña canasta de baloncesto para marcar altura y precisión.
Pretemporada intensiva
Desde el 13 de diciembre, Carlos entrena en su Murcia natal, sin apenas descansos —solo en Navidad y Año Nuevo— y rodeado de jugadores top como Cobolli, Bautista y Pedro Martínez. Serán 22 días de trabajo antes de volar a Corea del Sur el 7 de enero, donde disputará un nuevo duelo con Jannik Sinner en el Hyundai Card Super Match. Una cita que servirá como anticipo del Open de Australia, donde Alcaraz quiere romper su techo: nunca ha superado los cuartos de final en Melbourne.
La puesta a punto incluye también una parada en el One Point Slam, un evento de exhibición donde los partidos se juegan a un solo punto, y otro test más serio ante el australiano Alex de Miñaur, en lo que será su última prueba antes de su debut en el primer Grand Slam del año.
Un servicio cada vez más decisivo
En su estreno del curso pasado en Australia, Alcaraz ya dejó muestras del poder de su saque, firmando 14 aces y perdiendo apenas 11 puntos al servicio. Aquel día escribió en cámara: «¿Soy un robot al servicio?». Desde entonces ha trabajado para serlo, reduciendo parones entre gestos y aumentando la fluidez en el movimiento. Esa evolución le permitió firmar en Cincinnati el que los aficionados eligieron como el mejor servicio del año, por delante incluso de Sinner o Fritz.
El reto de la madurez
Alcaraz afronta este 2026 con una madurez mayor y con un objetivo de fondo: reafirmarse como número uno y pelear por añadir más Grand Slams a su palmarés. Para ello sabe que necesitará dominar también los pequeños detalles. Y uno de ellos, como Djokovic bien sabe, puede estar en el gesto más aparentemente simple: cómo se lanza una pelota al aire.
Ahora, con el saque como nueva arma de precisión y una mentalidad perfeccionista, el murciano se prepara para su gran cita en Melbourne. En juego no solo hay un trofeo, sino un paso más en su camino hacia la leyenda.