Copa Davis

Alcaraz dice adiós a la Davis

Un mazazo inesperado golpea al equipo español de Copa Davis
El tenista número uno del mundo,  Carlos Alcaraz. / EP
El tenista número uno del mundo, Carlos Alcaraz. / EP

La selección española de tenis ha recibido un duro varapalo a escasas horas de su debut en la Copa Davis 2025. Carlos Alcaraz, número uno del mundo y gran esperanza del equipo nacional, no disputará la competición en Bolonia debido a una lesión en el isquiotibial derecho, confirmada tras una evaluación médica llevada a cabo por los servicios de la Real Federación Española de Tenis y el equipo del propio jugador.

El tenista murciano, que llegó el pasado lunes a la ciudad italiana acompañado por su entrenador Juan Carlos Ferrero, se sometió a pruebas médicas tras notar molestias cada vez más pronunciadas durante su participación en las ATP Finals. Aunque se ha descartado una rotura muscular, los informes confirman un edema y una sobrecarga grave, con un riesgo muy elevado de rotura si competía.

«Siento muchísimo anunciar que no voy a poder jugar con España la Copa Davis en Bolonia… Tengo un edema en el isquiotibial de la pierna derecha y la recomendación médica es no competir. Siempre he dicho que jugar por España es lo más grande que hay y me hacía mucha ilusión poder ayudar a pelear por la Ensaladera. Me voy dolido a casa», comunicó Alcaraz a través de sus redes sociales.

De la ilusión a la resignación

España llegaba a la cita con una motivación renovada tras una buena racha en la fase de clasificación y con la ambición de volver a conquistar la Ensaladera. La presencia de Alcaraz, en uno de sus mejores momentos deportivos, era clave tanto en los individuales como en los dobles. Inicialmente, el plan era que el murciano participara en ambos formatos, pero la evolución de su dolencia obligó a reducir su participación al individual. Finalmente, ni siquiera eso ha sido posible.

El seleccionador David Ferrer deberá reconfigurar por completo su estrategia, confiando en nombres como Jaume Munar, Pedro Martínez, Pablo Carreño y Marcel Granollers para afrontar una eliminatoria exigente. Ferrer, que conoce bien la competición, no ha ocultado su decepción: «Antes nos matábamos por ir con España a la Davis y no me gusta que ahora eso haya cambiado», señaló recientemente, evidenciando la importancia de tener al grupo completo.

Una lesión progresiva desde Turín

La sobrecarga de Alcaraz comenzó a gestarse durante su participación en Turín, donde llegó a la final del torneo ante Jannik Sinner. Aunque logró competir en condiciones aceptables, el esfuerzo acumulado y la intensidad de los encuentros desencadenaron un empeoramiento progresivo. Pese a que tras la final expresó optimismo («Pude correr, moverme, los apoyos eran fuertes… no me limitó»), los exámenes posteriores fueron contundentes.

El propio Juanjo López, médico personal del tenista, coincidió con el diagnóstico de los médicos federativos: reposo absoluto para evitar daños mayores. La decisión, aunque difícil, ha sido tomada de forma conjunta entre el jugador, su equipo y la Federación, priorizando la salud del jugador y su preparación para 2026.

Una ausencia que cambia el panorama

Con la baja de Alcaraz, el equipo español pierde a su principal arma y referencia en la pista. El impacto no solo es deportivo, sino también anímico. España tendrá que enfrentar la eliminatoria sin su gran estrella, ante un cuadro competitivo y con rivales que llegan con todos sus efectivos. Las opciones de avanzar se reducen, aunque Ferrer ha reiterado su confianza en el resto del grupo.

Esta situación recuerda que el calendario del tenis profesional, cada vez más intenso y exigente, pone en jaque a los jugadores incluso en sus mejores momentos. Alcaraz, que ha brillado durante toda la temporada, se ve obligado a cerrarla desde el banquillo, justo cuando más ilusión tenía por vestir los colores de España.

Objetivo: una recuperación completa

El foco de Alcaraz ya está puesto en la recuperación. El edema muscular requiere descanso, fisioterapia y una planificación detallada para evitar recaídas. El tenista y su equipo buscarán volver en plena forma de cara a una temporada 2026 que se anticipa clave, con desafíos como el Abierto de Australia, el retorno a los Juegos Olímpicos y la posibilidad de seguir sumando Grand Slams.

Para España, el objetivo sigue siendo el mismo: competir con dignidad, mostrar profundidad de plantilla y pelear cada punto en Bolonia. Pero lo hará con la ausencia más dolorosa de todas. Y mientras tanto, el mundo del tenis observa con preocupación cómo uno de sus referentes sufre un parón inesperado en plena cúspide.

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