Interceptan en Galicia una furgoneta con 429 kilos de cigalas procedentes de Cantabria
La carga, que superaba ampliamente lo declarado en los documentos de transporte, fue intervenida por el Seprona y entregada a un centro benéfico de A Coruña
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha interceptado una furgoneta isotérmica que transportaba 429 kilos de cigalas desde Cantabria hasta A Coruña, de los cuales 281 carecían de documentación sobre su procedencia y trazabilidad, una irregularidad que infringe la normativa vigente sobre transporte de productos pesqueros.
La operación se enmarca dentro de los controles de vigilancia de la normativa pesquera realizados por el Seprona en la provincia de A Coruña. Durante la inspección de la furgoneta, los agentes detectaron que la carga real superaba notablemente los 148 kilos declarados en la guía de transporte, lo que levantó sospechas de un posible transporte ilícito.
Verificación, intervención y destino final
Ante la discrepancia, el Seprona solicitó la colaboración de los Gardacostas de la Xunta de Galicia, que se personaron en el lugar para acompañar al vehículo hasta la lonja de A Coruña, donde se realizó un pesaje oficial de la mercancía.
El resultado confirmó las sospechas: de los 429 kilos transportados, más de la mitad (281 kilos) no contaban con ningún tipo de justificación documental, incumpliendo la normativa sobre trazabilidad y seguridad alimentaria. Esta normativa es clave para garantizar el origen legal del producto y evitar riesgos para los consumidores.
La mercancía fue intervenida y precintada en una de las cámaras frigoríficas de la lonja coruñesa, con un valor estimado de 12.645 euros, según fuentes oficiales. Posteriormente, fue entregada a un centro benéfico de la ciudad, garantizando su aprovechamiento bajo control sanitario.
Infracción grave a la Lei de Pesca de Galicia
La Guardia Civil ha levantado las correspondientes actas-denuncia por una presunta infracción administrativa grave a la Lei de Pesca de Galicia, que regula, entre otros aspectos, el transporte, la comercialización y el control de productos del mar.
Este tipo de operativos, han recordado desde el Instituto Armado, buscan proteger los recursos marinos, garantizar el cumplimiento de la normativa y luchar contra el mercado negro de productos pesqueros, que causa un grave perjuicio a los profesionales del sector que sí cumplen con las exigencias legales.