Fallece Abdou Ngom, el migrante senegalés del abrazo viral en Ceuta
Su imagen, consolado por una voluntaria de Cruz Roja tras cruzar a nado a Ceuta en 2021, se convirtió en símbolo del drama migratorio
Abdou Ngom, el joven senegalés cuya llegada a Ceuta conmovió al mundo tras ser fotografiado abrazado por una voluntaria de Cruz Roja, ha fallecido esta semana en Málaga. Tenía apenas 27 años. La causa de su muerte aún no ha sido revelada.
Fuentes de Cruz Roja y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) han confirmado el fallecimiento, ocurrido el pasado domingo. Ambas organizaciones han ofrecido apoyo y acompañamiento a sus allegados desde que se conoció la noticia.
Ngom fue uno de los más de 10.000 migrantes que cruzaron la frontera de Marruecos con Ceuta el 17 y 18 de mayo de 2021, durante una crisis diplomática sin precedentes entre ambos países. Llegó exhausto, empapado, arrastrado por la marea, y fue entonces cuando se encontró con Luna, una joven voluntaria de Cruz Roja. La imagen de ambos, fundidos en un abrazo silencioso y humano, dio la vuelta al mundo. Fue publicada en portadas internacionales y compartida millones de veces en redes sociales.
Aquel gesto, que pretendía ofrecer consuelo a una persona agotada y asustada, desató también una ola de insultos y amenazas en redes sociales contra la cooperante, obligándola a cerrar sus cuentas. Lo que para muchos fue un símbolo de empatía, otros lo interpretaron como un gesto político, fuera de contexto y marcado por la polarización.
Desde entonces, poco se supo de Abdou Ngom. Se instaló en Málaga y trató de construir una nueva vida con la ayuda de entidades sociales. Según fuentes próximas, era un joven “tranquilo y muy agradecido”, que intentaba salir adelante en condiciones complicadas, como tantos otros migrantes en situación irregular.
El fallecimiento de Ngom ha despertado reacciones de pesar entre activistas, cooperantes y miembros de organizaciones humanitarias. Su historia encarna los contrastes de una Europa que alterna la solidaridad y la desconfianza, la esperanza y el rechazo.
Desde Cruz Roja y CEAR han querido recordar que “detrás de cada migrante hay una historia, un nombre, una vida que merece dignidad”, y han pedido respeto para la memoria de Abdou y para quienes siguen buscando refugio y oportunidades lejos de sus países de origen.
Aunque Abdou Ngom ya no esté, su imagen permanecerá como un testimonio silencioso de la humanidad frente a la tragedia, y como recordatorio de que la empatía, aunque sencilla, puede tener un impacto mundial.