tribunales

El sargento que intervino en el doble crimen de Liaño afirma que consideró que "no había riesgo inmediato"

Un sargento de la Guardia Civil de Cantabria que intervino antes del trágico doble crimen de Liaño de Villaescusa (diciembre de 2021), en el que perdieron la vida una mujer de 40 años y su bebé de once meses, ha defendido su actuación en el juicio contra el acusado, José R., de 46 años
El acusado durante el juicio por matar a su pareja y bebé en Liaños de Villaescusa. / EP
El acusado durante el juicio por matar a su pareja y bebé en Liaños de Villaescusa. / EP

Este hombre está siendo juzgado por los asesinatos de su pareja y su hija, presuntamente a manos suyas, tras haber quebrantado la orden de alejamiento que pesaba sobre él.

Durante su declaración como testigo en el juicio, el sargento explicó que, en el momento de su intervención, no consideró que existiera un riesgo inmediato para la víctima. “Con los datos que yo tenía, consideré que no había riesgo para la víctima en ese momento”, manifestó.

Este sargento, quien tenía conocimiento previo del acusado debido a su labor profesional y a que fueron compañeros de colegio, reconoció que poco antes del doble crimen había instruido diligencias contra José R. por un delito de violencia de género, lo que había dado lugar a la orden de alejamiento. Sin embargo, según el testimonio, los mensajes de móvil mostrados por el sospechoso a los agentes en ese momento indicaban que había una relación de afectividad entre ambos, lo que llevó al sargento a pensar que no existía un peligro inmediato.

“Los mensajes reflejaban una relación de afectividad y acercamiento”, señaló el testigo, refiriéndose a las conversaciones entre el acusado y la víctima, que habían retomado recientemente la convivencia.

La decisión tomada por el sargento fue que el sospechoso abandonara la vivienda esa misma tarde y que se presentara al cuartel al día siguiente. Según su explicación, esta decisión se fundamentó en el hecho de que en la mañana siguiente habría más personal disponible en las dependencias de la Guardia Civil. Además, recordó que por las tardes solo había un componente en el puesto de Astillero, lo que limitaba las posibilidades de actuación.

El sargento, que cuenta con 22 años de experiencia en violencia de género, así como con el expediente abierto por su actuación, añadió que tanto él como los otros agentes que intervinieron en el suceso fueron expedientados por su intervención.

Este juicio continúa con la evaluación de las pruebas presentadas y la posible condena de José R., quien se enfrenta a prisión permanente revisable y a 26 años adicionales por los asesinatos de su pareja y su hija.

Comentarios