Recetas falsas, software ilegal y fármacos peligrosos: la trama que salpica a Torrelavega
La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal compuesta por doce personas que operaban en distintas provincias españolas y que se dedicaban a la falsificación y venta de recetas médicas para la adquisición ilegal de medicamentos sujetos a prescripción. Según ha informado la Policía en un comunicado oficial, los agentes realizaron ocho registros simultáneos en domicilios ubicados en Madrid, Torrelavega (Cantabria), Orense, Córdoba, Alicante, Toledo, Alcobendas (Madrid) y Ponferrada (León).
Durante los registros, fueron intervenidos más de 1.000 comprimidos de medicamentos, 14 teléfonos móviles, más de 44.000 euros en efectivo, dispositivos de almacenamiento digital, tarjetas bancarias, armas blancas y réplicas de armas de fuego.
Automatización de recetas falsas mediante software
La red no sólo vendía directamente recetas falsas a través de plataformas de mensajería instantánea, sino que también desarrolló programas informáticos para que los propios usuarios pudieran elaborarlas de forma autónoma. Según la investigación, esto les permitía automatizar el proceso delictivo y multiplicar sus beneficios.
El modus operandi consistía en robar credenciales de médicos colegiados, cuyas identidades eran usurpadas para emitir recetas falsas. Estas recetas eran utilizadas para adquirir medicamentos como analgésicos potentes y anestésicos, cuya venta está restringida por su peligrosidad si no hay un control médico.
Delitos imputados y prisión provisional
A los arrestados se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, falsedad documental, usurpación de identidad, daños informáticos y contra la salud pública. Además de los doce detenidos, hay una persona más investigada, aunque no ha sido arrestada. Los líderes del grupo han sido puestos en prisión provisional por orden judicial.
Según los investigadores, la organización no solo facilitaba el consumo no supervisado de medicamentos peligrosos, sino que también contribuía a su distribución en el mercado negro, lo que implica un grave riesgo para la salud pública.
La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones o más implicados en la trama.