La Guardia Civil destapa una estafa insólita en Mioño
La Guardia Civil de Cantabria ha puesto bajo investigación a tres personas —dos varones y una mujer de 49, 28 y 27 años— por su presunta participación en una estafa consistente en simular un accidente de tráfico en la localidad de Mioño. Los hechos investigados se remontan al 24 de septiembre, cuando se produjo una colisión frontal entre un turismo y una furgoneta que dejó tres personas con lesiones.
Sospechas sobre un siniestro concertado
Según las pesquisas, la Policía Local de Castro Urdiales dio traslado del expediente al Puesto Principal de la Guardia Civil tras atender el choque y recabar indicios que hicieron sospechar que el siniestro podía haber sido provocado intencionalmente. La investigación posterior determinó que los implicados habrían concertado el accidente y que, tras una primera colisión, llegaron a efectuar una segunda colisión en el mismo punto con la aparente intención de agravar los daños.
Las diligencias instruidas por la Guardia Civil han llevado a que las tres personas implicadas figuren como investigadas por un presunto delito de estafa.
Peritajes, pagos de aseguradoras y lesiones
Tras el siniestro, los conductores presentaron las correspondientes reclamaciones ante sus compañías aseguradoras. Uno de los vehículos fue peritado y los daños iniciales han sido valorados en más de 5.000 euros; el peritaje del segundo vehículo continúa pendiente.
Las aseguradoras han abonado ya más de 1.000 euros por las consultas de urgencias en el centro hospitalario donde se atendió a los tres lesionados; está pendiente el abono de las pruebas complementarias y tratamientos que pudieran derivarse. Una de las personas afectadas permanece de baja laboral por las lesiones que presenta.
Las diligencias instruidas por la Guardia Civil han sido remitidas a la autoridad judicial competente para su valoración. La investigación continúa abierta, con el objetivo de determinar la implicación exacta de cada uno de los investigados y la posible existencia de responsabilidades penales y civiles derivadas de los hechos.
Las fuerzas de seguridad recuerdan que la simulación de siniestros y la concertación de accidentes con fines extorsivos o de fraude al seguro constituyen delitos penales graves y que cualquier sospecha sobre este tipo de conductas debe ser comunicada a la Guardia Civil o a la Policía Local para su investigación.