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El fraude que parece un fallo técnico y ya afecta a conductores cántabros

La estafa, difícil de detectar, simula un error técnico en la primera recarga y lleva a los conductores a introducir sus datos en páginas falsas

Un vehículo en un punto de recarga eléctrica. / Eduardo Parra
Un vehículo en un punto de recarga eléctrica. / Eduardo Parra

El Gobierno de Cantabria, a través de su Dirección General de Comercio y Consumo, ha emitido una alerta urgente para advertir a los ciudadanos sobre una nueva modalidad de fraude digital que afecta directamente a los usuarios de vehículos eléctricos. Se trata de una estafa sofisticada basada en el uso de códigos QR falsificados que los ciberdelincuentes colocan en estaciones de recarga, con el fin de robar datos bancarios de los conductores.

La técnica consiste en pegar códigos QR fraudulentos sobre los códigos legítimos de las estaciones de servicio. Cuando el usuario se dispone a realizar el pago para recargar su vehículo, escanea el código equivocado y es redirigido a una página web fraudulenta, que imita a la original. En ese sitio, se le solicita introducir datos personales y bancarios, como el número de tarjeta de crédito o cuenta corriente, los cuales son posteriormente utilizados para realizar cobros no autorizados o incluso suplantaciones de identidad.

Uno de los elementos que hace este fraude especialmente peligroso es que, según advierte la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en muchos casos la primera transacción no llega a activar la recarga de electricidad. Esto genera una falsa sensación de fallo técnico, que lleva al usuario a intentar una segunda operación. En ese segundo intento, los delincuentes permiten el acceso a la web real de la estación, lo que hace que la recarga se efectúe correctamente, mientras la víctima ya ha sido engañada en el primer intento.

Una estafa difícil de detectar

El Gobierno cántabro subraya que la mayoría de las víctimas no detectan el fraude de inmediato, ya que los importes sustraídos suelen ser pequeños o parecer pagos normales asociados a una recarga. Además, los códigos fraudulentos suelen estar acompañados por mensajes llamativos o promociones engañosas como "recarga gratuita" o "descuento exclusivo del 50%", lo cual capta fácilmente la atención de los consumidores.

En realidad, no se trata de ninguna promoción real, sino de un método diseñado para autorizar un pago fraudulento al ingresar los datos personales en una plataforma no segura.

Recomendaciones clave para evitar el fraude

Ante esta amenaza, la Dirección General de Comercio y Consumo recomienda tomar una serie de precauciones:

  • Examinar visualmente el código QR antes de escanearlo. Hay que comprobar si parece una pegatina superpuesta o si hay diferencias en el color, tamaño o diseño con respecto a los códigos habituales.

  • Verificar que la URL a la que redirige el código pertenece realmente a la web oficial del proveedor. Las direcciones fraudulentas suelen tener errores ortográficos, dominios extraños o carecer del protocolo de seguridad https.

  • Realizar los pagos únicamente desde la aplicación móvil oficial o desde la web verificada del proveedor de energía.

  • Evitar caer en supuestas ofertas de recarga gratis o descuentos llamativos no anunciados previamente en canales oficiales.

Qué hacer si ya has sido víctima

En caso de haber caído en esta estafa, las autoridades recomiendan actuar con rapidez:

  1. Bloquear inmediatamente la tarjeta de crédito o débito utilizada.

  2. Contactar con el banco para informar del incidente y activar los protocolos de seguridad.

  3. Notificar el fraude a la empresa suministradora del punto de recarga.

  4. Denunciar el hecho ante las autoridades competentes, como la Policía Nacional o la Guardia Civil.

El consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio de Cantabria, Eduardo Arasti, ha hecho hincapié en la importancia de “estar alerta e informados sobre los riesgos cibernéticos, especialmente en contextos donde la tecnología se integra cada vez más en nuestro día a día”. Recalcó además el compromiso del Gobierno cántabro con la protección del consumidor y la disposición de sus servicios para ayudar a los ciudadanos en estos casos.

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