El paraíso cántabro que resurgió de las aguas: fiordos, montañas y un legado sumergido
El pueblo actual, que es el más joven de la provincia de León, se erige sobre el lugar donde existía un antiguo pueblo, sepultado en 1987 por la construcción de un pantano que sumergió varias localidades bajo sus aguas. A pesar de la tragedia, el nuevo Riaño ha logrado preservar con orgullo la historia y la memoria de los pueblos perdidos, manteniendo su esencia intacta y convirtiéndose en un auténtico museo al aire libre.
Un Entorno Natural Inigualable
Riaño está rodeado por un anfiteatro natural formado por las imponentes montañas de los Picos de Europa, entre las que destacan picos como Yordas, Gilbo, Las Pintas y la sierra de Hormas. El paisaje es tan impresionante que el embalse de Riaño se funde con la cadena montañosa, creando un paraíso de los fiordos leoneses. Navegar por su lago es una experiencia única, ya que ofrece vistas inigualables de lugares como la Cruz de Valdeón o el cerro La Polinosa. En sus aguas, se reflejan majestuosos los picos cercanos, mientras que la fauna local, como rebecos, buitres leonados, águilas reales, lobos y zorros, habita en el entorno.
Un Museo al Aire Libre
El nuevo Riaño se ha reinventado, acogiendo un gran patrimonio de los pueblos que quedaron bajo el agua. En sus calles, se conservan elementos emblemáticos como hórreos, la iglesia de Pedrosa del Rey (trasladada piedra a piedra), el potro de herrar, un chozo de pastores y una valiosa colección de campanas de iglesias sumergidas. El corro de lucha leonesa, un espacio singular y uno de los más antiguos del continente, es otro de los elementos que conserva Riaño como símbolo de su rica tradición cultural. Este recinto está declarado Bien de Interés Cultural y es utilizado para practicar la lucha leonesa, un deporte autóctono que forma parte de la identidad de la región.
Tradición y Cultura Viva
Uno de los principales atractivos de Riaño es su Museo Etnográfico, que recoge alrededor de 700 piezas que ilustran la vida y costumbres de los pueblos sumergidos. A través de objetos cotidianos, restos prehistóricos, estelas funerarias y fotografías antiguas, los visitantes pueden adentrarse en la historia de esta región leonesa. El museo también conserva una casa de humo a tamaño real, una fragua tradicional y un aula de escuela, ofreciendo una visión profunda de la vida rural de antaño.
La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario
Otro de los tesoros de Riaño es la iglesia románica de Nuestra Señora del Rosario, construida en el siglo XIII. Esta iglesia fue trasladada piedra a piedra desde el pueblo de La Puerta antes de que este quedara sumergido por el embalse. Hoy, se erige como una de las construcciones más significativas del nuevo Riaño, decorada con pinturas medievales que fueron descubiertas durante el traslado. Estos frescos, que permanecieron ocultos durante siglos, ofrecen un testimonio de la historia medieval de la región.
Actividades al Aire Libre: Senderismo, Alpinismo y Más
Riaño es también un paraíso para los amantes de la naturaleza y el deporte al aire libre. Los alrededores ofrecen una gran variedad de actividades, desde el senderismo hasta el alpinismo, pasando por la espeleología, las rutas a caballo y la práctica de deportes autóctonos como los bolos y la vela fluvial. La ruta de los pantanos, que recorre embalses como el de Valdemurio y el de Cernadilla, ofrece paisajes espectaculares mientras las montañas de los Picos de Europa se alzan como gigantes protectores. También, el mirador de la Cruz de Riaño proporciona unas vistas impresionantes del embalse y las montañas circundantes.
Para los amantes del senderismo, el cañón de los Foces de la Peña es una de las rutas más recomendadas, a unos 40 minutos en coche de Riaño, donde los acantilados ofrecen vistas majestuosas sobre el río. Además, el Valle de Valdeón es uno de los rincones más impresionantes de la Península Ibérica, con paisajes sobrecogedores, un cañón impresionante y una gran tradición quesera.

