¿Qué llevó a Ángela Dobrowolski a ser condenada por intentar matar a Mainat?
Dobrowolski fue condenada por inyectar insulina a Mainat con intención homicida, pero recibió una pena menor tras desistir del plan y contactar con emergencias, lo que fue interpretado como arrepentimiento.
Una madrugada de 2020 marcó un punto de inflexión en la vida de Ángela Dobrowolski. Lo que sucedió en el interior de la vivienda que compartía con su entonces pareja, el productor televisivo Josep Maria Mainat, terminaría ocupando titulares en los medios de comunicación y derivaría en un proceso judicial que la sentaría en el banquillo de los acusados por un delito de extrema gravedad: tentativa de asesinato.
Cuatro años más tarde, la Audiencia de Barcelona pronunció su veredicto. Condenó a Dobrowolski a cuatro años y seis meses de prisión. La causa judicial acreditó que hubo una inyección de insulina con intención de provocar la muerte de Mainat, aunque también valoró que la acusada desistió de sus planes y alertó a los servicios de emergencia. Esa decisión, tomada en mitad de la noche, evitó una pena aún más severa.
Este reportaje analiza los hechos probados, el itinerario judicial del caso, las claves del proceso y las circunstancias que rodearon el episodio que terminó con Dobrowolski en prisión.
El origen del caso: una noche de 2020
Según se desprende de la sentencia dictada por la sección 20 de la Audiencia Provincial de Barcelona, los hechos juzgados tuvieron lugar durante una madrugada del año 2020. En aquel momento, Dobrowolski convivía con Mainat, con quien mantenía una relación con tensiones ya visibles. Durante esa noche, la acusada suministró insulina al productor, pese a que éste no era diabético ni tenía prescripción médica alguna que justificara tal acto.
Los análisis forenses posteriores y las evidencias presentadas en el juicio confirmaron la presencia de la sustancia hipoglucemiante en el organismo de Mainat, lo que respaldó la acusación principal de que se trataba de un intento deliberado de causarle un daño físico potencialmente letal.
Una acción con intención homicida
El tribunal valoró las pruebas aportadas por la Fiscalía y la acusación particular, que sustentaban que el propósito de la inyección de insulina era acabar con la vida del productor. De hecho, la sentencia dejó constancia expresa de que existió una “intención de asesinar” por parte de Dobrowolski. Esa intención inicial fue considerada como probada y constituyó el núcleo de la acusación.
Sin embargo, el tribunal también analizó la actuación posterior de Dobrowolski. Esa misma noche, tras administrarle la insulina, realizó una llamada al Servei d’Emergències Mèdiques (SEM), lo que permitió la rápida intervención de personal sanitario y, en última instancia, la supervivencia de Mainat. Este hecho fue calificado en los fundamentos jurídicos como un “arrepentimiento espontáneo”.
La figura del desistimiento
La figura legal del desistimiento voluntario fue esencial en la resolución del caso. Aunque existió una tentativa de asesinato, la decisión de contactar con los servicios de emergencia fue interpretada como un abandono del plan criminal. Como consecuencia, el tribunal no aplicó la pena prevista para los delitos de homicidio en grado de tentativa, sino una sanción menor, vinculada al delito de lesiones agravadas.
La condena final se fijó en cuatro años y medio de prisión. Esta sentencia quedó muy por debajo de lo solicitado por la Fiscalía, que pedía 13 años de cárcel por tentativa de asesinato.
Las medidas adicionales
Además de la pena privativa de libertad, la sentencia incluyó una medida de alejamiento. Dobrowolski no podrá acercarse a Mainat a menos de un kilómetro durante un período de ocho años y medio. Esta orden de alejamiento se activará desde el momento en que quede en libertad tras cumplir la pena principal.
El tribunal consideró esta medida necesaria para garantizar la protección de la víctima y evitar futuros contactos entre ambas partes, a la vista de la gravedad de los hechos ocurridos.
El delito de revelación de secretos: absolución
Junto a la acusación por tentativa de homicidio, Dobrowolski fue también imputada por un supuesto delito de revelación de secretos. Se le acusaba de haber accedido de forma ilícita al correo electrónico de Josep Maria Mainat. Sin embargo, la Audiencia Provincial de Barcelona resolvió absolverla de esta acusación.
Uno de los elementos que influyó en esta decisión fue el testimonio del propio Mainat, quien declaró que perdonaba a su expareja por dicho acceso no autorizado. Esta declaración fue considerada por el tribunal en el momento de dictar sentencia, y contribuyó a descartar la comisión del delito.
Contexto personal y situación penitenciaria
Ángela Dobrowolski ya se encontraba en situación de prisión preventiva cuando se hizo pública la sentencia de la Audiencia. Su encarcelamiento había sido ordenado un año antes, a raíz de su detención por estar presuntamente implicada en una serie de robos con violencia ocurridos en la ciudad de Barcelona.
Estas causas, independientes del caso Mainat, consolidaron una situación procesal compleja para la acusada, que enfrenta múltiples frentes judiciales.
Impacto mediático y proyección del caso
La figura pública de Josep Maria Mainat —conocido por su carrera como productor y fundador del grupo musical La Trinca— dio una notable visibilidad mediática al caso. Desde que salieron a la luz los primeros indicios de lo ocurrido, el seguimiento del proceso judicial generó atención tanto en los medios de comunicación generalistas como en programas de actualidad.
Sin embargo, el desarrollo del juicio y la sentencia final se caracterizaron por un tratamiento legal centrado en la documentación probatoria y el análisis de la conducta penal, sin entrar en valoraciones mediáticas.