La población necesita aprender a vivir despacio: el «slow living», una «nueva» tendencia que las empresas de CBD respaldan
Para evitar el estrés y la ansiedad, así como para no caer en una depresión severa y mejorar la calidad del sueño, muchos se han sumado a una corriente que, aunque parece nueva, surgió en verdad en los años ochenta: el slow living o, como se dice en español, el vivir despacio. Se trata de una filosofía de vida que se asienta sobre tres pilares clave: transitar por la vida con calma, sacarles el jugo positivo a las cosas buenas y dedicarle tiempo y atención a aquello que realmente nos hace sentirnos a gusto. En cierto modo, esta forma de entender el día a día bebe bastante del carpe diem, cuya máxima es focalizarse en el momento presente, que es lo único en lo que sí podemos influir. El pasado ya no se puede cambiar y el futuro arroja incertidumbres que se escapan a nuestro control, lo que a su vez provoca ansiedad.
Actualmente, empresas como CBDacasa ofrecen productos que incluyen cannabidiol en su composición. Esta sustancia, una de las tantas que se encuentran en el cánamo, difiere del THC —también presente en la misma planta— en que no genera efectos alucinógenos. De hecho, nuestro Ministerio de Sanidad apunta que «el THC es lo que "coloca"» y que «el CBD es un cannabinoide sobre el que se están realizando muchos estudios que buscan sus propiedades terapéuticas».
Teniendo en cuenta esto, algunas empresas como CBDacasa han propuesto el uso del cannabidiol como parte de una rutina de slow living que favorecería el descanso de la persona y disminuiría el estrés, que hace un par de años llevó a 1 de cada 3 españoles a faltar al trabajo.
Este movimiento surgió en Italia y la industria del CBD lo respalda
Hace tan sólo un año, en 2025, la plataforma de datos online Statista realizó una encuesta bastante interesante sobre los problemas de salud más frecuentes en cada país según sus ciudadanos. Los resultados indicaron que, para la mayor parte de los participantes, el bienestar mental, el cáncer y el estrés fueron —por este orden— las preocupaciones de más relevancia. Aunque España no es el país más estresado del mundo, más de la mitad de sus residentes (si nos guiamos por lo que señala la aseguradora AXA) afirma sufrir esta condición que, entre otros impactos negativos para la salud, genera presión arterial alta, insuficiencia cardíaca y alteraciones en el ciclo menstrual femenino.
Además, el estrés suele aparecer acompañado de ansiedad, depresión y trastornos del sueño. Al respecto, el Ministerio de Sanidad apunta que la ansiedad, el trastorno depresivo y el trastorno del sueño son los tres problemas que más amenazan la salud mental de los españoles; algo parecido a lo que sucedió en los años ochenta con la apertura del primer McDonald's en Italia, cuando se consideró que su propuesta alimentaria perjudicaría la salud —en este caso, nutricional— de los ciudadanos italianos.
En aquel preciso momento, surgió un movimiento que confiaba en oponerse al consumo de la comida basura: el slow food, que indudablemente recuerda al slow living. Ambas contracorrientes tienen en común la calma, el ir despacio, el cultivar poco a poco (en un caso) y el vivir a un ritmo menos vertiginoso (en el otro). ¿El objetivo? Disfrutar de los pequeños detalles que tan desapercibidos pasan para una mayoría inquieta, preocupada y angustiada.
¿Cómo se considera que el CBD podría contribuir al slow living?
En la sección Blog de su página web, CBDacasa ha publicado un post en el que aborda el papel del CBD en una vida más consciente. La empresa, que ya cuenta con más de 700 seguidores en su perfil de Instagram, indica que el CBD favorece el slow living, básicamente, por tres motivos:
- Potencia la relajación profunda porque evita que los pensamientos negativos interrumpan los momentos de relax y desconexión.
- Contribuye a recuperar el equilibrio del organismo a la par que favorece el descanso durante el sueño.
- Permite aliviar la tensión muscular que el estrés provoca en el cuerpo.
A continuación, analizamos desde un punto de vista científico estos efectos anteriores que CBDacasa atribuye a la inclusión del CBD en una rutina diaria que prioriza vivir despacio.
CBD y espasticidad (tensión muscular)
Uno de los efectos positivos que, ya en 2015, parte de la comunidad científica española vinculaba al CBD es su capacidad para actuar como analgésico y reducir la tensión en los músculos. Precisamente por este motivo, se ha utilizado con pacientes afectados por esclerosis múltiple, porque reduce la espasticidad.Esta palabra tan técnica es algo compleja, pero sólo en apariencia: la espasticidad no es más que la tensión muscular, que se puede producir por una enfermedad importante, pero también por la ausencia de vitamina B12 y por el estrés, tan presente en la rutina diaria de quienes no practican el slow living. El hospital Quirónsalud identifica al estrés como «causa frecuente de dolor y de espasmos musculares».
CBD y calidad del sueño en el slow living
Clama al cielo: más de 4 millones de españoles ya sufren algún trastorno del sueño. Es lo que comenta la Sociedad Española de Neurología, que se refiere concretamente a un 48 % de los adultos y, ojo al dato, a un 25 % de los niños. Desde bien pequeños, la cuarta parte de la población infantil tiene problemas para descansar adecuadamente. El insomnio, la apnea del sueño (paradas respiratorias reiteradas) y el síndrome de piernas inquietas son las causas más frecuentes por las que adultos y niños no logran conciliar el sueño.
Según un estudio de 2023, el CBD mejoraría la calidad del sueño en sus formatos de aceite y flores, que CBDacasa incluye entre sus ofertas CBD online. En general, los efectos positivos se resumen en una mejora de la calidad del sueño en los más de cuatro estudios analizados en el TFG Efectos del Cannabis Medicinal sobre variables cognitivo-afectivas en personas con dolor crónico: una revisión sistemática. Otro documento, publicado esta vez por Elsevier, matiza que el CBD influye en la dopamina y la serotonina, que juegan un papel clave en el equilibrio emocional y, en el caso de la serotonina, en el descanso y el sueño.