La vida de Carlota Casiraghi, la nieta intelectual de Mónaco
El nacimiento de Carlota Casiraghi en 1986 supuso una alegría especial en el Principado de Mónaco, donde el príncipe Rainiero III anhelaba tener una nieta que recordara a su difunta esposa, la princesa Grace Kelly, fallecida en un trágico accidente de tráfico en 1982. Hija de Carolina de Mónaco y Stefano Casiraghi, Carlota ha cumplido este 3 de agosto sus 39 años, celebrándolo en la más estricta intimidad.
Infancia en el campo y educación pública
Aunque nació en una cuna de oro, Carlota Casiraghi y sus hermanos, Andrea y Pierre, vivieron una infancia alejada del lujo ostentoso. Tras la muerte de su padre en 1990, Carolina trasladó a sus hijos a Saint-Rémy de Provence, donde pudieron crecer alejados de los focos mediáticos.
"Nos educamos en la escuela pública, en el campo, y eso nos permitió conocer la diversidad humana y social", confesó Carlota en una entrevista a Madame Figaro en 2020. Tras completar su formación en institutos públicos de París, se diplomó en Filosofía en la Sorbona.
Vocación intelectual y amor por la equitación
Carlota ha cultivado una faceta intelectual poco habitual en la realeza europea. Imparte conferencias y publica artículos de filosofía en francés, inglés e italiano, buscando constantemente respuestas sobre la existencia.
Además, su pasión por la equitación la llevó a formar parte del equipo del campeón Marcel Rozier y a participar en el Global Champions Tour. Su vínculo con la moda también es ineludible: desde 2010 es embajadora de Chanel, como lo fue su madre, íntima amiga de Karl Lagerfeld.
Sus relaciones sentimentales: entre la discreción y la atención mediática
La vida sentimental de Carlota ha estado marcada por relaciones de alto perfil. Su primer novio conocido fue Felix Winckler, seguido del galerista Alex Dellal. Posteriormente, mantuvo una relación con el actor Gad Elmaleh, con quien tuvo a su hijo Raphaël en 2013.
Tras su ruptura con Elmaleh, Carlota tuvo un breve romance con el director italiano Lamberto Sanfelice, antes de iniciar una relación con el productor Dimitri Rassam, hijo de la actriz Carole Bouquet. La pareja se casó en 2019 y tuvo un hijo, Balthazar. Sin embargo, el matrimonio finalizó en divorcio en febrero de 2024.
Carlota Casiraghi y su búsqueda de libertad
Después de su separación, Carlota Casiraghi ha centrado sus esfuerzos en la búsqueda de la libertad personal y profesional. En sus recientes charlas filosóficas, ha reflexionado sobre cómo la ruptura de su matrimonio ha sido un punto de inflexión para redescubrirse y reafirmar su independencia.