Crónica Rosa

Teresa Rabal vende su casa en un estado de notable deterioro

La vivienda que fue propiedad de Teresa Rabal se encuentra deteriorada y ha sido puesta en venta por un fondo inversor. Fotos del inmueble revelan humedades, moho y daños en el techo.

Imagen del interior de la vivienda que perteneció a Teresa Rabal durante 40 años. / Idealista
Imagen del interior de la vivienda que perteneció a Teresa Rabal durante 40 años. / Idealista

El chalet donde la actriz y cantante Teresa Rabal residió durante cerca de cuatro décadas ha sido puesto a la venta por un precio de 570.000 euros. El inmueble, situado en Alpedrete (Madrid), pertenece desde finales de 2022 a un fondo de inversión, tras una adjudicación judicial motivada por problemas financieros asociados a su anterior propietaria o posibles terceros intermediarios.

Según documentación consultada por EL ESPAÑOL, el fondo Aurora Asset I S.L. figura como titular del pleno dominio de la finca desde el 15 de diciembre de 2022. El inmueble lleva dos meses en el mercado inmobiliario, anunciado en el portal Idealista, y se encuentra en un estado de notable deterioro. Fotografías difundidas del interior muestran paredes y techos afectados por humedades, moho y un derrumbe parcial del techo del salón, una de las estancias más amplias y singulares de la casa.

La vivienda, conocida como 'Villa Renata', fue construida en los años 60 y ocupa una parcela de más de 2.000 metros cuadrados. Su superficie construida es de 593 metros cuadrados repartidos en tres plantas. Dispone de siete dormitorios, cuatro cuartos de baño, garaje, varias terrazas, porches y una piscina. En el sótano se localiza el garaje, mientras que las zonas comunes y principales habitaciones se distribuyen entre la planta baja y la superior. También incluye un anexo diseñado como espacio insonorizado, destinado al uso musical por parte de su hijo Luis.

Una agente inmobiliaria consultada por este medio advierte sobre las peculiaridades de la casa, subrayando que su distribución es “extraña” y que ciertas zonas “no se entienden”. Además, señala que el precio de venta no se ajusta a su estado actual: “El precio es desorbitado. Le sobran 100.000 euros. La reforma que requiere para ser habitable es considerable”.

Teresa Rabal abandonó esta residencia tras el fallecimiento de su esposo, Eduardo Rodrigo, el 17 de abril de 2017, y en un contexto de dificultades económicas derivadas, entre otras cosas, de deudas con la Agencia Tributaria. En declaraciones anteriores, la artista ha recordado la dificultad emocional que implicó deshacerse del inmueble, si bien asegura haberse liberado al poder hacer frente a todas sus obligaciones: “He tenido que vender mis propiedades, mi casa y todo esto, pero estoy liberada”.

Actualmente, Rabal continúa residiendo en la Sierra madrileña, en una vivienda compartida con su hijo. En entrevista de junio de 2023, afirmaba: “Yo vivo en la planta de arriba y mi hijo Luis con su familia en la de abajo, con lo cual los veo constantemente”. Añadía también: “Yo no me he arruinado, que se ha dicho en alguna ocasión, he pagado las deudas”.

Pese a su situación pasada, Teresa Rabal mantiene una visión positiva: “Pensar en lo afortunada que he sido en la vida me ha dado fuerza para no caer en una depresión”. La historia del chalet, hoy deteriorado y vacío, permanece como reflejo de una etapa intensa de su biografía personal y artística.

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