¿Por qué son famosos los lagos de Covadonga? Esto tienes que saber antes de visitarlos
Los Lagos de Covadonga forman parte de uno de los parajes más reconocidos y simbólicos del norte de España, tanto por su valor natural como por su profunda carga histórica, religiosa y deportiva. Situados en el concejo de Cangas de Onís, dentro del Principado de Asturias, estos tres lagos glaciares —Enol, Ercina y Bricial— son hoy un destino fundamental para quienes buscan paisaje, cultura y leyenda en un mismo lugar.
Un paisaje de origen glaciar único en los Picos de Europa
Los Lagos de Covadonga están ubicados en el macizo occidental de los Picos de Europa, dentro del Parque Nacional más antiguo de España. Tienen un origen glaciar, lo que significa que fueron formados por el retroceso de los hielos prehistóricos al final de la última glaciación.
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El Lago Enol está situado a 1.070 metros de altitud.
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El Lago Ercina a 1.108 metros.
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El Lago Bricial, el tercero, solo aparece durante el deshielo primaveral.
Este entorno natural es rico en biodiversidad, con especies protegidas como el rebeco, el zorro, el lobo ibérico, el alimoche y el águila real. Además, se encuentran bosques de hayas y robles centenarios y praderas de alta montaña que cambian de color con las estaciones. Todo el conjunto constituye un espacio de gran valor ecológico y paisajístico.
Un enclave histórico ligado al origen del Reino de Asturias
Más allá de su belleza natural, los Lagos de Covadonga son famosos por su relación con uno de los episodios más importantes de la historia de España. La subida a los lagos comienza en el Real Sitio de Covadonga, donde se encuentra la Santa Cueva, la tumba del rey Pelayo y la imagen de la Virgen de Covadonga, conocida como La Santina.
Según la tradición, Pelayo se refugió en esta cueva antes de vencer a las tropas musulmanas en el año 722, en lo que se considera la primera gran victoria cristiana de la Reconquista. Este hecho convirtió a Covadonga en un lugar sagrado y simbólico, centro del despertar del Reino de Asturias y de la resistencia frente al dominio islámico.
Encima del cerro de Cueto, en el mismo lugar, se erige desde 1877 la Basílica de Santa María la Real de Covadonga, construida en piedra rosada y visible desde todo el valle. La zona, por tanto, es tanto un destino natural como un santuario de la historia peninsular.
Un puerto de leyenda en el ciclismo internacional
Desde 1983, los Lagos de Covadonga son un nombre habitual en la Vuelta Ciclista a España. La carretera de acceso desde el Santuario tiene 14 km de ascensión, con un desnivel de casi 1.000 metros y una pendiente media del 6,87%. Algunos tramos alcanzan pendientes de hasta el 15%, especialmente en zonas tan exigentes como La Huesera o el Mirador de la Reina.
Por estas rampas han pasado figuras legendarias del ciclismo como Bernard Hinault, quien comparó este puerto con el mítico Alpe d’Huez, o Miguel Induráin, que se retiró tras una etapa aquí en 1996. En 2023, los lagos acogieron la última etapa de la primera edición de la Vuelta Femenina, consolidando aún más su fama.
Estas gestas han hecho de Covadonga uno de los puertos de montaña más emblemáticos de Europa.
Un destino turístico de alta demanda y acceso regulado
El prestigio de los Lagos ha atraído a miles de visitantes cada año, especialmente en temporada alta. Para evitar la masificación y proteger el entorno, el acceso en vehículo privado está restringido durante más de seis meses al año. Solo se puede subir mediante un sistema de autobuses lanzadera, que parten desde Cangas de Onís o el mismo Santuario de Covadonga.
En la zona de Buferrera, cerca del lago Ercina, existen restos de antiguas minas de hierro y mercurio explotadas hasta 1979, y hoy reconvertidas en espacios de interpretación del parque. Además, hay refugios de montaña, un aparcamiento y bares de temporada, lo que permite a los visitantes disfrutar de los servicios mínimos sin comprometer el paisaje.
¿Dónde comer cerca de los Lagos de Covadonga?
Aunque no hay restaurantes permanentes en la cumbre de los lagos, las mejores opciones gastronómicas se encuentran en Covadonga y Cangas de Onís, a pocos kilómetros de distancia.
En Covadonga:
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Casa María: comida asturiana casera, con especialidad en fabada, cabritu y carne guisada.
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El Repelao: excelente ubicación, platos tradicionales, destacando los guisos de montaña y postres caseros.
En Cangas de Onís:
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El Molín de la Pedrera: buena carta, ambiente rústico y gran relación calidad-precio.
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Los Arcos: ideal para probar fabada asturiana, queso de Gamonéu y cordero al horno.
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El Campanu: pescado fresco del Cantábrico, arroces y carta de vinos.
Todos estos locales permiten al visitante completar su experiencia con la gastronomía asturiana más auténtica, en un entorno acogedor.
Los Lagos de Covadonga son famosos porque reúnen en un solo lugar paisaje, historia, espiritualidad y épica deportiva. Son el corazón de Asturias y, para muchos, el lugar donde comenzó la historia moderna de España. Ascender hasta ellos es también un viaje al pasado, al origen de una nación, al templo de la resistencia y a uno de los balcones más hermosos de la geografía peninsular.
Visitar los Lagos no es solo mirar un paisaje: es vivir una experiencia completa, donde cada curva del camino tiene un eco de historia, leyenda o esfuerzo.