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Cantabria en modo exprés: 3 joyas que debes visitar en un solo finde

Uno de los rincones de Potes. / A.S.P
Cantabria guarda tres rincones que te harán sentir que has recorrido medio mundo en 48 horas: mar, montaña, historia y sabor concentrados en un itinerario que no olvidas.

Si solo tienes un fin de semana para descubrir Cantabria, no te preocupes: en apenas 48 horas puedes recorrer tres lugares únicos que concentran lo mejor de esta tierra. Costa, montaña, arquitectura, tradiciones y gastronomía se dan la mano en un itinerario perfecto para empaparte de la esencia cántabra. Aquí van los tres pueblos imprescindibles que no pueden faltar en tu ruta exprés por la tierruca.

1. Comillas: modernismo frente al mar

A tan solo 30 kilómetros de Santander, Comillas es una de las joyas más singulares del norte de España. Conocida como la "cuna del modernismo", esta localidad concentra una impresionante muestra de arquitectura ligada al arte catalán gracias a la huella del mismísimo Antoni Gaudí.

Aquí podrás visitar El Capricho de Gaudí, una casa de verano que el arquitecto diseñó para el Marqués de Comillas, y que hoy es uno de los edificios más visitados de Cantabria. Pero no es lo único: el Palacio de Sobrellano, con su capilla-panteón neogótica y vistas al mar, es otro icono arquitectónico.

Además, la playa de Comillas, con su arena dorada y aguas limpias, completa un escenario ideal para quienes buscan combinar historia, arte y costa.

2. Bárcena Mayor: un viaje al corazón rural de Cantabria

Desde la costa nos adentramos en el interior, concretamente al Valle de Cabuérniga, donde se encuentra Bárcena Mayor, considerado uno de los pueblos más bonitos de España.

Pasear por sus calles empedradas es como entrar en un cuento. Las casas montañesas de piedra, con balcones de madera llenos de flores, conservan la esencia de la arquitectura tradicional cántabra. Aquí todo transcurre con calma: no hay prisas, solo silencio, naturaleza y cultura popular.

Este es el lugar perfecto para desconectar y descubrir el alma rural de Cantabria, en un entorno natural protegido que forma parte del Parque Natural Saja-Besaya.

3. Potes: la puerta a los Picos de Europa

El tercer destino imprescindible es Potes, capital del Valle de Liébana, a los pies de los imponentes Picos de Europa. Ganador del título al pueblo más bonito de España en 2020, Potes es sinónimo de gastronomía, montaña y patrimonio.

No puedes irte sin probar el cocido lebaniego, uno de los platos más representativos de la región, ni sin recorrer el casco antiguo, donde se cruzan ríos, puentes medievales y casonas tradicionales. Además, muy cerca se encuentra el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los lugares santos del cristianismo.

Y si te queda tiempo, anímate a subir en el teleférico de Fuente Dé, que ofrece una de las vistas más espectaculares del norte peninsular.