Así es el restaurante escondido entre limoneros que todos buscan este verano en Cantabria
En un pequeño rincón costero de Cantabria florece un restaurante con alma propia, donde la cocina creativa y el sabor a pueblo se dan la mano entre limoneros y recetas de autor
En pleno corazón del pintoresco pueblo de Novales, donde el microclima permite que los limoneros crezcan como en la costa mediterránea, se esconde un rincón gastronómico que sorprende por su originalidad, calidad y entorno natural: el Restaurante Jardín de Novales. Con una cocina creativa y de temporada, este restaurante es ya una parada obligatoria para los amantes del buen comer en Cantabria.
Platos originales con sabor a pueblo
La propuesta del Jardín de Novales es tan sabrosa como auténtica. Aquí no se trata de comer lo de siempre: el restaurante ofrece raciones para compartir, platos elaborados con producto local y toques de autor que elevan cada bocado.
Entre los platos estrella destacan:
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Calamar a la plancha con alioli casero, tierno y jugoso.
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Ceviche de calamar y pulpo cocido, aliñado con cítricos de Novales.
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Chuleta de vaca de raza regional y la suculenta costilla de Tudanca.
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El clásico arroz con bogavante para dos personas, elaborado con una pieza entera y sabor a mar del norte.
Además, no faltan entrantes tradicionales como las croquetas caseras, las rabas de calamar, la morcilla caramelizada o las anchoas del Cantábrico, que rinden homenaje al recetario cántabro más genuino.
Una carta que cambia con las estaciones
El restaurante ofrece cartas por temporada, adaptadas a los productos del momento. Esta filosofía permite disfrutar de platos de cuchara como el reconfortante cocido montañés en los meses fríos, o recetas más frescas como la ensalada mirín de ahumados, el tomate aliñado con orégano y sal negra, o los huevos rancheros completos cuando suben las temperaturas.
Postres caseros para acabar por todo lo alto
El final de la comida es igual de espectacular: el Restaurante Jardín de Novales cuenta con una cuidada selección de postres caseros, entre los que brillan:
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La tarta de mousse de limón, perfecta para celebrar el carácter cítrico de Novales.
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La intensa tarta de chocolate con sal.
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La clásica tarta de la abuela y la exquisita tarta montañesa, ideales para los más golosos.
Un entorno que enamora: jardín, terraza y aparcamiento propio
Además de una cocina de nivel, el restaurante cuenta con dos salones con capacidad para 42 comensales, una terraza soleada, un jardín amplio para comer al aire libre en plena naturaleza, y un aparcamiento privado que facilita la visita.
Todo ello convierte al Restaurante Jardín de Novales en un lugar ideal tanto para comidas familiares, como para escapadas gastronómicas en pareja o reuniones entre amigos durante una ruta por la costa occidental de Cantabria.

