Mónica Pont descubre la doble vida de su padre
Mónica Pont revela que, mientras su hermana estaba hospitalizada, descubrieron que su padre llevaba una doble vida. Narra el abandono familiar, la traición, y cómo estos hechos marcaron su estabilidad personal.
En la segunda parte de su entrevista en el programa Tardear, Mónica Pont relata los hechos que marcaron su vida familiar en la etapa más delicada de su juventud. La enfermedad que acabó con la vida de su hermana coincidió con el descubrimiento de que su padre mantenía una doble vida.
Pont explica que a su hermana le diagnosticaron sarcoma de Edwing con tan solo 11 años, lo que la dejó inmovilizada en muy poco tiempo. Estuvo ingresada durante un año y medio en el hospital Sant Pau de Barcelona, acompañada en todo momento por su madre. “Resulta que, mientras mi madre dormía en ese sofá durante un año y medio, mi padre no nos quería cerca porque lo que hacía era montar fiestas en casa”, afirma.
Según cuenta, la madre descubrió que su marido se mostraba en público con otra mujer cuando regresó al pueblo. Las vecinas le comentaron que lo habían visto acompañado de una mujer “que tenía barriguita”. Fue entonces cuando supo que su esposo mantenía otra relación. “Estuvo haciendo dos vidas con dos familias”, indica la colaboradora.
El padre justificaba sus ausencias con un supuesto negocio de bingo. Sin embargo, la madre de Mónica acabó enfrentándose a él directamente: “No hay un bingo, hay una binga y, además, hay un bebé”. Aunque él propuso seguir con las dos familias, su mujer se negó. Ella decidió separarse pese a las advertencias: “Mira que si te separas, no te daré nada. Y estas niñas que han vivido una vida cómoda, van a vivir una vida de penurias”.
Durante ese periodo, la familia atravesó situaciones económicas muy duras. “La chica del servicio, para que no pasáramos frío, se puso a cortar con un hacha los pinos del jardín”, recuerda.
Con el tiempo, su padre dejó de tener contacto con ellas. “De la noche a la mañana se olvidó de nosotras. Le importábamos un comino”. Fue su madre quien le pidió que comenzara a trabajar con 14 años para ayudar en casa.
Más adelante, cuando la carrera de Pont despegó con la serie Hostal Royal Manzanares, su padre intentó restablecer contacto. “Me cuenta que lo pasó muy mal, que se arrepiente mucho y como yo quería un padre a mi lado, pensé que había cambiado. Hasta que me di cuenta de que lo único que quería era fama”.
La actriz también revela que su padre apoyó a su exmarido durante el proceso de divorcio. “Me querían quitar la custodia de mi hijo. Fue a apoyarle, eso es ser malo”.
Pont afirma que estas vivencias han influido negativamente en su vida personal. “Si me falla mi padre, me van a fallar todos”, asegura, y concluye que solo siente “lástima por él. Qué pena que un hombre acabe hablando mal de su hija en un programa”.