Sociedad

Jeff Bezos y Lauren Sánchez se casan con una boda millonaria en Venecia

Jeff Bezos y Lauren Sánchez se casaron en Venecia con lujo extremo, un vestido de novia de Dolce & Gabbana, menú Michelin y críticas por la ostentación en un lugar sagrado.
Lauren Sánchez y Jeff Bezos después de casarse. / Instagram
Lauren Sánchez y Jeff Bezos después de casarse. / Instagram

La boda de Jeff Bezos y Lauren Sánchez, celebrada en el Teatro Verde de la isla de San Giorgio Maggiore frente a la icónica Plaza de San Marcos de Venecia, estuvo marcada por el misterio, la exclusividad y la opulencia. Ninguno de los 200 invitados —incluidos 70 familiares— tuvo permiso para portar móviles o utilizar drones, en un intento de mantener el secreto mejor guardado: el vestido de novia.

El vestido revelado por Vogue: 900 horas de alta costura

Tras el "sí, quiero", los recién casados publicaron oficialmente la portada de Vogue, donde Lauren Sánchez lució un exclusivo diseño de Dolce & Gabbana. El vestido, elaborado durante un año y medio, requirió 900 horas de trabajo artesanal y fue inspirado en un conjunto de encaje que Sophia Loren lució en la película Cintia (1958).

Se trató de un vestido blanco de encaje italiano, con cuello alto, corte sirena y escote corazón, adornado con 180 botones forrados en chiffon de seda. La pieza culminaba en una cola de más de cuatro metros y un clásico velo nupcial.

Una celebración de tres días y 27 vestidos

Durante los tres días de celebraciones, Sánchez lució 27 vestidos diferentes, aunque el de novia fue el único formado y recatado, algo inusual en su estilo, según confesó a la publicación. Para la gran fiesta, optó por un Óscar de la Renta decorado con 175.000 cristales y 550 metros de cadena cosida a mano.

Gastronomía de estrella Michelin y postres de autor

El banquete fue diseñado al más puro estilo del sur de Italia. El chef Fabrizio Mellino, de solo 25 años y con tres estrellas Michelin, preparó platos como los tradicionales espaguetis Nerano con zucchini frito y provolone del Mónaco. La pizzería napolitana Ciro Oliva se encargó de las pizzas gourmet, mientras que la repostería corrió a cargo de Sal De Riso, quien sirvió 1.000 porciones de postres con limón, ricota y pera. La espectacular tarta escultura fue obra del célebre pastelero Cédric Grolet.

Invitados ilustres, espectáculo y controversia eclesiástica

La velada contó con una actuación especial de Matteo Bocelli, hijo del tenor Andrea Bocelli, quien interpretó Can't Help Falling in Love, de Elvis Presley. Asistieron figuras como Oprah Winfrey, Leonardo DiCaprio, Ivanka Trump, Orlando Bloom, Rania de Jordania, y Bill Gates.

Sin embargo, el derroche de lujo no estuvo exento de críticas. El abad Stefano Visintin, de la iglesia de San Giorgio Maggiore, calificó el evento de "excesivamente mundano", asegurando que la isla fue convertida en una "postal para ricos" y denunciando la "frivolidad ostentada" del evento, que contrasta con el carácter cultural y espiritual del lugar.

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