Sociedad

La estremecedora visión de Ainhoa Arteta al borde de la muerte

Ainhoa Arteta relata cómo una infección bacteriana le provocó una septicemia que la dejó al borde de la muerte. Vivió una experiencia extracorporal, vio a familiares fallecidos y volvió a la vida.
La soprano Ainhoa Arteta. / Claudia Alba / Archivo
La soprano Ainhoa Arteta. / Claudia Alba / Archivo

Ainhoa Arteta, una de las voces más reconocidas del panorama lírico español, ha roto su silencio sobre uno de los episodios más duros de su vida. La soprano reveló en el programa ‘Cuarto Milenio’ cómo, hace cuatro años, una bacteria derivó en una septicemia que la dejó al borde de la muerte. “Estaba prácticamente muerta”, confesó Arteta en una entrevista cargada de emoción y sinceridad.

Una infección inesperada y un traslado de urgencia en helicóptero

El calvario de la artista comenzó durante un viaje en tren. Empezó a sentirse mal y, tras acudir a urgencias, fue intervenida por piedras en la uretra. Lo que parecía un problema menor se convirtió en una pesadilla cuando contrajo una bacteria que desencadenó una septicemia fulminante.

La gravedad del cuadro obligó a su traslado urgente en helicóptero desde su lugar de vacaciones al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. “Llegué sin saber adónde me llevaban. Solo recuerdo a muchos médicos sobre mí y que dijeron que había que entubarme”, relató.

“Volví a la vida”: así recuerda Arteta su experiencia cercana a la muerte

La cantante permaneció varios días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), con el cuerpo inerte y solo el corazón funcionando. “Mi familia fue avisada porque me quedaban solo tres horas de vida”, contó. Los médicos, sabiendo de su alergia a la penicilina, optaron finalmente por administrársela. “Funcionó”, recordó emocionada.

Durante su estado crítico, Arteta describe una profunda experiencia extracorporal. “Oía todo, pero no podía moverme. Estaba en paz, sin dolor, en un estado de felicidad total”, explicó. Asegura haber visto a sus hijos y seres queridos llorando, mientras ella permanecía en un “silencio absoluto”. También relató la aparición de su madre y su tía fallecidas: “Me sonreían, me decían que todo estaba bien”.

Una visión transformadora: “Somos parte de una energía elemental”

Tras despertar, Ainhoa Arteta tardó días en asimilar lo vivido. Se puso en contacto con un oncólogo amigo para entender si la medicación pudo haber provocado alucinaciones, pero el médico le mostró el testimonio de otro paciente con vivencias similares. “Todo encajaba”, afirmó la soprano, quien desde entonces dice respetar todas las religiones y tener una nueva comprensión de la existencia.

“Somos una parte muy elemental de la energía”, declaró. También habló de una visión perturbadora durante su trance: una llama roja que emergía desde abajo con figuras amenazantes. “Era la impotencia de no poder decirles a los míos que yo estaba bien”.

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