El arquitecto que diseñó medio mundo: Norman Foster y su vida a los 90
Norman Foster, uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX y XXI, ha celebrado su 90 cumpleaños rodeado del cariño de su familia. La celebración ha sido especialmente emotiva gracias a los homenajes compartidos por sus hijos, Paola y Eduardo Foster, quienes recordaron momentos íntimos y personales del prestigioso arquitecto británico.
Un homenaje lleno de recuerdos y emoción familiar
La hija del arquitecto, Paola Foster, publicó en redes sociales una serie de fotografías bajo el mensaje "90 today", acompañadas de un emotivo corazón. Las imágenes muestran a un joven Foster junto a sus hijos en la infancia, así como momentos lúdicos y entrañables, entre ellos una escena con una pistola de agua, y otra con su querido perro Bentley, un golden retriever.
Su hijo Eduardo Foster también participó en el homenaje con dos imágenes: una de su niñez y otra actual en la que ambos presentan el trofeo Best in Show, diseñado por Norman Foster para el evento ICE St. Moritz.
La familia Foster Ochoa: cultura, arte y vida cosmopolita
Norman Foster contrajo matrimonio en 1996 con la psicóloga, editora y mecenas española Elena Ochoa, fundadora de la galería y editorial Ivorypress. De esa unión nacieron Paola (26) y Eduardo (23), quienes han seguido caminos ligados a la cultura y el urbanismo: ella estudió Arquitectura en Harvard, y él, Bienes Raíces y Planificación Urbana en University College London.
La familia vive entre Londres, Madrid, St. Moritz y la Costa Azul, y mantiene un estilo de vida activo, cosmopolita y centrado en el arte, los viajes y el pensamiento intelectual. Su residencia principal en Londres es un ático de 600 m² diseñado por el propio Foster, con vistas al Támesis y a varios de sus icónicos edificios.
Un legado arquitectónico incomparable
Con una fortuna estimada en más de 285 millones de euros, Lord Norman Foster sigue siendo una figura esencial en la arquitectura contemporánea. Fundador de Foster + Partners, su estudio ha desarrollado proyectos en los cinco continentes, incluyendo obras emblemáticas como:
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La sede de Apple en Cupertino (California), con forma de anillo.
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La cúpula de cristal del Reichstag en Berlín.
Entre sus múltiples reconocimientos destacan el Premio Pritzker (1999) y el Premio Princesa de Asturias de las Artes (2009).
Una vida marcada por el arte, la familia y el diseño
Antes de su matrimonio con Elena Ochoa, Foster estuvo casado con Wendy Cheesman, también arquitecta y cofundadora de Foster + Partners, con quien tuvo cuatro hijos. Wendy falleció en 1989. Luego tuvo un segundo matrimonio breve con Sabiha Rumani Malik.
A pesar de su éxito global, Norman Foster siempre ha mantenido un perfil discreto y familiar. Ha declarado en varias ocasiones que su hogar está donde estén su esposa Elena y sus hijos Paola y Eduardo. A sus 90 años, Foster no solo sigue activo en el mundo del diseño, sino que también mantiene una fuerte conexión con los valores que siempre lo han definido: creatividad, familia, y visión global.