Las 5 reglas que Susana Molina ha impuesto en su boda
Susana Molina, ganadora de Gran Hermano y exconcursante de La isla de las tentaciones, ha decidido dar un paso más en su relación con Guille Valle, veterinario y su pareja desde hace cinco años. La boda, que se celebra esta noche, contará con la asistencia de numerosas celebridades e influencers, y se realizará bajo un estricto código de normas que ha generado controversia en redes sociales.
Una historia de amor que culmina en boda
La pareja se conoció hace justo cinco años, y desde entonces han consolidado una relación estable alejada de los focos mediáticos. Tras más de un año de planificación, Susana y Guille han preparado un enlace civil que, según la influencer, será mucho más "normal" que otras bodas de famosos.
"No quiero que parezca un festival", confesó recientemente Susana en una entrevista para la revista Semana, dejando claro que no busca una celebración desbordante, pero tampoco será una ceremonia austera: “Habrá cositas”.
Una boda sin niños: primera norma impopular
Una de las decisiones que más comentarios ha generado es la prohibición de asistir con hijos. Susana Molina ha dejado claro que no quiere niños en su boda, justificando que desea que los padres puedan disfrutar sin distracciones. "No me parece un sitio para niños", afirmó, argumentando que no han previsto servicios de entretenimiento infantil y que la boda incluirá "copas y fiesta".
Adiós a los discursos emotivos
Otra regla poco habitual es la prohibición de discursos improvisados. La novia ha mostrado su rechazo a los momentos emotivos y discursos inesperados, especialmente aquellos de familiares o invitados en estado de embriaguez. "Nada de PowerPoints ni tíos borrachos con copas en la mano", sentenció.
Solo dos amigas de confianza tendrán permiso para hablar durante el evento.
Música de boda... y de todos los gustos
En cuanto a la música, Susana ha dado instrucciones claras: quiere que el DJ pinche canciones populares, esas que animan a todo el mundo a bailar. Desde clásicos como Paquito el chocolatero hasta otros temas que los invitados soliciten. Para ella, la clave está en que la pista de baile no pare.
Fotografías naturales y sin posados
Otro punto clave es su visión sobre las fotos del enlace. Aunque contará con un equipo profesional de fotografía y vídeo, Susana ha pedido que no se hagan largas sesiones de fotos posadas. "Solo 15 minutos para algunas fotos con mi marido y familiares", explicó. La ceremonia y la celebración se realizarán en el mismo lugar para evitar desplazamientos innecesarios.
Aforo limitado y sin invitaciones de última hora
La organización del evento también ha sido muy cuidada en cuanto a la lista de asistentes. La influencer ha fijado un número cerrado de invitados, y ha pedido públicamente que nadie le reclame invitaciones si no la ha recibido. Aunque ha contado con algunos descuentos de proveedores, ha aclarado que la boda es financiada casi en su totalidad por la pareja.
"No soy millonaria", aseguró, tras confesar que incluso ha tenido "pesadillas" por miedo a olvidar invitar a alguien importante.