Santander pone en marcha un plan urgente para evitar más calles inundadas
La Junta de Gobierno Local de Santander ha aprobado el proyecto para la renovación de la red de alcantarillado en el entorno de la Plaza del Ayuntamiento, una actuación con un presupuesto de 321.000 euros que marca el inicio de un plan integral para prevenir inundaciones en diferentes puntos críticos de la ciudad.
El proyecto contempla la actualización y refuerzo de los colectores en las calles Plaza de la Leña, Isabel II y Calvo Sotelo, así como el aumento del número de imbornales. El objetivo es mejorar la recogida y canalización de aguas pluviales en una zona que históricamente ha sufrido incidencias de desbordamientos del sistema de saneamiento durante lluvias intensas.
Según ha explicado la concejala de Medio Ambiente, Margarita Rojo, esta actuación forma parte de una estrategia más amplia financiada a través del canon anual que aporta Aqualia, y que incluye intervenciones en barrios como Valdecilla, El Sardinero, Candina, Numancia, Santiago el Mayor o Elegarcu.
En Valdecilla, el Ayuntamiento prepara un proyecto para ampliar el drenaje superficial en la rotonda sur, donde el agua de escorrentía ha provocado serias dificultades. En El Sardinero, se ejecutará una obra de reordenación y pavimentación, con una inversión de 3,5 millones de euros, para ampliar los colectores y evitar anegamientos en calles como Ramón y Cajal.
En la zona industrial de Candina, se han realizado ya mejoras como la instalación de un nuevo colector y más imbornales, mientras el Gobierno de Cantabria ultima la licitación de un sistema de bombeo para reforzar la capacidad de evacuación.
El túnel de la calle Burgos, el barrio Santiago el Mayor, donde se ha levantado un dique de contención en la ría de Raos, y el Polígono Elegarcu, afectado por la crecida de un arroyo, también forman parte del plan municipal. Además, se están desarrollando estudios hidráulicos en la Avenida del Faro, Camarreal y Peña del Cuervo, con el fin de planificar futuras obras de drenaje urbano.
Con estas actuaciones, el Ayuntamiento de Santander apuesta por una respuesta técnica y planificada ante los efectos del cambio climático, garantizando una mejor resiliencia urbana frente a las lluvias torrenciales.