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El PSOE plantea un recinto desmontable en Las Llamas para las fiestas de Santander

La propuesta socialista reabre el debate sobre el modelo de grandes eventos en Santander
Las ferias de la Semana Grande contarán con un horario libre de ruido y una jornada para los niños. Alerta / Archivo
Las ferias de la Semana Grande contarán con un horario libre de ruido y una jornada para los niños. Alerta / Archivo

El debate sobre el futuro recinto ferial de Santander vuelve a escena. El PSOE municipal ha presentado una propuesta para ubicar este espacio en la fase II del parque de Las Llamas, defendiendo un modelo “desmontable, flexible e integrado” que permita compatibilizar la actividad festiva con el uso ciudadano habitual del entorno.

La iniciativa socialista llega en un momento en el que el Ayuntamiento estudia distintas alternativas para reorganizar los grandes eventos de la ciudad, especialmente tras los problemas de movilidad, ruido y saturación registrados en los últimos años durante celebraciones multitudinarias.

Un recinto desmontable para conciertos, ferias y grandes celebraciones

La propuesta del PSOE contempla un área aproximada de 20.000 metros cuadrados, una superficie similar a la del actual recinto de las fiestas de Santander. Según los socialistas, el objetivo es crear un espacio capaz de albergar conciertos, casetas, escenarios y actividades culturales sin generar un impacto permanente sobre el parque.

El secretario general del PSOE de Santander y portavoz municipal, Daniel Fernández, defendió que la ciudad “necesita un espacio a la altura de sus fiestas y de su actividad social y cultural”, apostando por una infraestructura que pueda utilizarse únicamente en determinados periodos del año.

El modelo planteado busca evitar una instalación rígida y permanente. Según la formación, se trataría de un recinto “adaptable” que el resto del año podría integrarse en la vida ordinaria del parque de Las Llamas.

La ubicación elegida busca evitar conflictos vecinales y mejorar la movilidad

Uno de los argumentos principales del PSOE se centra en la ubicación. La formación considera que el entorno escogido, situado en una vaguada de la ampliación del parque, reduciría el impacto acústico y visual sobre las viviendas cercanas.

Además, la propuesta incorpora mejoras de movilidad y transporte público. Entre ellas, una línea circular conectada con los aparcamientos disuasorios de La Marga, Valdecilla y El Sardinero, con el objetivo de facilitar los desplazamientos durante grandes eventos.

Los socialistas también plantean reforzar la accesibilidad peatonal y reorganizar los flujos de entrada y salida para evitar colapsos de tráfico en las inmediaciones.

Una inversión de hasta nueve millones de euros

El proyecto presentado estima una inversión máxima cercana a los nueve millones de euros, incluyendo no solo la adecuación del recinto ferial, sino también actuaciones urbanísticas complementarias.

Entre las intervenciones previstas destacan:

  • La creación de nuevas zonas verdes y espacios estanciales
  • Un aparcamiento en altura integrado paisajísticamente
  • Un área infantil cubierta y accesible
  • Mejoras en caminos peatonales y conexiones internas

El PSOE sostiene que estas actuaciones permitirían “dejar legado” más allá de las fiestas, integrando el proyecto en el uso cotidiano del parque.

El Ayuntamiento también estudia alternativas para el recinto ferial

La propuesta socialista llega después de que la alcaldesa de Santander, Gema Igual, manifestara recientemente su intención de estudiar otras ubicaciones para el recinto ferial, entre ellas terrenos próximos a los campos de fútbol de Monte.

Desde el PSOE consideran que esa alternativa presenta limitaciones de espacio y podría generar afecciones directas sobre áreas residenciales cercanas.

La cuestión no es menor. Santander lleva años arrastrando el debate sobre dónde deben celebrarse las grandes citas festivas y cómo compatibilizar ocio, movilidad, descanso vecinal y seguridad.

Un debate urbano que va más allá de las fiestas

Más allá de la confrontación política, la discusión evidencia un problema de fondo: la necesidad de que Santander defina un modelo estable para sus grandes eventos.

Mientras unos apuestan por espacios multifuncionales integrados en la ciudad, otros advierten del riesgo de transformar zonas verdes en recintos sometidos a presión masiva durante parte del año.

La ubicación definitiva del futuro recinto ferial no solo condicionará las fiestas de Santander, sino también cuestiones relacionadas con la movilidad, el urbanismo, el ruido y el equilibrio entre ocio y calidad de vida en los barrios.

Por ahora, el debate sigue abierto.

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