Gema Igual, tajante sobre el McDonald’s en Puertochico: «Si cumple la ley, no se le puede prohibir»
La alcaldesa aclara que la cadena de comida rápida encaja en la licitación del mercado y recuerda que la primera opción fue un hostelero cántabro
La alcaldesa de Santander, Gema Igual, ha respondido con firmeza a la creciente polémica sobre la posible apertura de un McDonald’s en el Mercado de Puertochico, subrayando que si la cadena cumple con la normativa vigente «no se le puede prohibir» su implantación. La regidora ha insistido en que se trata de un procedimiento técnico y reglado, ajeno a cualquier decisión de carácter político.
Durante su visita al Mercado de la Esperanza, donde se presentó el programa municipal «Aula Saludable», Igual fue preguntada por la prensa sobre el estado del expediente, que actualmente se encuentra en fase técnica de análisis de alegaciones, muchas de ellas presentadas por vecinos del entorno. Estas alegaciones, según ha detallado, están relacionadas con los horarios de apertura, la ubicación de las salidas de humos y el impacto de esta instalación en la identidad tradicional del mercado.
«Hay unos requisitos para obtener una licencia. Si los cumplen, la recibirán. Y si no los cumplen, no se les concederá. Pero en este punto de la tramitación, la política no tiene cabida», ha enfatizado la alcaldesa, marcando distancias con cualquier tipo de intervención ideológica en el proceso administrativo. «A mí también me puede gustar más un tipo de gastronomía u otra», añadió, «pero no puedo prohibir a McDonald’s ni beneficiar a ningún otro operador solo porque me guste más».
Un espacio que busca dinamizarse
La gestión del área gastronómica del mercado fue adjudicada a la empresa Bakia Mercado de Puertochico Abastos Gestión, quien, además de mantener los puestos tradicionales de comercio, debía atraer nuevos operadores y dinamizar un espacio infrautilizado. En ese contexto, McDonald’s ha adquirido varios módulos, con una superficie total de 400 metros cuadrados, lo que supone más de la mitad de la zona de restauración del mercado, dividido entre usos comerciales y gastronómicos.
«La primera opción fue un hostelero cántabro, pero lamentablemente la negociación no fue fructífera. Finalmente, Bakia ha optado por McDonald’s, como podría haber elegido a otro, porque tenía libertad contractual para hacerlo, sin prohibiciones ni privilegios», explicó Igual.
La alcaldesa también recordó que existen otros negocios en el mercado, como La Crujiente, que ocupan más de un módulo, y que la estrategia de agrupación de puestos no es exclusiva de esta cadena. «El objetivo no era poner límites ideológicos, sino dar vida al mercado», aseveró.
IU denuncia la retirada de una pancarta vecinal
Mientras tanto, la controversia también se traslada al plano político. La formación Izquierda Unida (IU) ha denunciado un intento de «censura» por parte del Ayuntamiento tras la orden de retirada de una pancarta colocada por vecinos en la calle Andrés del Río, frente al mercado. En el cartel podía leerse: «GEMA, de mercado de barrio a pre-after, no da IGUAL», un juego de palabras que critica la supuesta transformación del espacio en un lugar enfocado al ocio nocturno.
Según IU, la Policía Local fue enviada por el Consistorio para retirar la pancarta, algo que el concejal Keruin Martínez calificó como una «restricción desproporcionada de un derecho fundamental» como es la libertad de expresión. «La pancarta no insulta, no altera la seguridad del edificio y solo refleja el malestar de un barrio que ve cómo su mercado se transforma en algo muy distinto a lo que fue», argumentó.
IU ha recordado que ha presentado alegaciones formales contra la instalación del establecimiento de comida rápida, alegando «pérdida de identidad», «competencia desleal» para la hostelería local y «privatización progresiva» de los espacios públicos.
El debate continúa
Gema Igual ha reiterado que, si el proyecto cumple todos los requisitos urbanísticos, de sanidad y de actividad, «la apertura no podrá ser bloqueada». Ha mostrado su disposición al diálogo con los vecinos, pero también ha advertido que el Ayuntamiento está obligado a aplicar la ley con objetividad, sin sesgos ideológicos ni preferencias personales.
Con todo, el asunto del McDonald’s en Puertochico promete seguir generando debate en la ciudad. Para algunos vecinos, simboliza la revitalización de un mercado envejecido; para otros, la pérdida de su carácter tradicional. Mientras tanto, el expediente sigue su curso técnico, y la decisión final dependerá, exclusivamente, de si se cumplen todos los parámetros legales establecidos.