Salud incorpora refuerzos médicos de otras comunidades
Más del 60% de los consultorios se quedarán sin médico durante una o dos semanas este verano, aunque el Gobierno logra incorporar refuerzos
El Gobierno de Cantabria, a través de su Consejería de Salud, ha comunicado que más del 60 por ciento de los consultorios médicos distribuidos por el entorno rural de la comunidad autónoma no dispondrán de facultativo durante una o dos semanas a lo largo del periodo estival. La falta de disponibilidad de profesionales sanitarios para cubrir las ausencias derivadas de las vacaciones del personal ha sido identificada como el principal motivo de esta situación, que afecta especialmente a las zonas más dispersas y con menor densidad poblacional.
El titular de la Consejería de Salud, César Pascual, ha ofrecido esta información en el transcurso de una comparecencia pública. Durante su intervención, Pascual ha explicado que, a pesar de estas ausencias temporales, desde el departamento que dirige se ha trabajado en una reestructuración de la planificación asistencial que ha permitido «mejorar» el escenario inicialmente previsto en mayo.
En concreto, la administración sanitaria regional ha logrado incorporar entre ocho y nueve médicos procedentes de otras comunidades autónomas, lo que ha permitido reforzar el sistema público cántabro. Según los datos del consejero, cuatro ya han comenzado su actividad, un quinto está a punto de hacerlo y hay conversaciones abiertas para ampliar las incorporaciones.
Además, se cuenta con profesionales de la propia comunidad autónoma que han asumido funciones de apoyo. Un ejemplo es Puente Viesgo, donde se ha reactivado la atención sanitaria presencial mediante esta fórmula.
Según Pascual, el objetivo es garantizar el acceso al sistema público de salud incluso sin facultativos fijos. Para ello, se han activado medidas complementarias, como transportes especiales para trasladar pacientes a los centros de salud de referencia.
En palabras de Pascual, «el impacto será mínimo», gracias a esta solución logística que evitará la desconexión asistencial en las zonas con dificultades de cobertura. Se busca mantener la continuidad asistencial dentro de las limitaciones estructurales, especialmente en verano, cuando coinciden vacaciones con un aumento de la población flotante.
Por otro lado, algunos profesionales adjudicatarios de plaza fija han mostrado disposición a incorporarse antes de septiembre mediante contrato previo, con el fin de facilitar la transición y acortar los tiempos de espera.
Asimismo, Pascual ha expresado su confianza en que los médicos residentes que están finalizando ahora su formación decidan quedarse trabajando en el sistema cántabro durante los primeros meses de verano. Esto permitiría aumentar efectivos en la red de atención primaria, reduciendo así la presión asistencial en agosto.
También colabora el Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP), cuyos profesionales están realizando doblajes voluntarios para cubrir ausencias puntuales. No obstante, Pascual reconoce que hay limitaciones, especialmente en bajas médicas imprevistas, difíciles de resolver rápidamente por escasez de personal disponible.
«Va a ser imposible en 24 horas encontrar un sustituto», ha puntualizado el consejero, subrayando que el verano implica una situación excepcional en la planificación de recursos humanos.
Respecto a la actividad del SUAP, se mantiene «más o menos» en los niveles del año anterior. Se ha aplicado un refuerzo «histórico» en Noja, lo que aliviará la carga asistencial del SUAP de Meruelo, uno de los puntos más concurridos del verano.
En paralelo, Pascual abordó la situación del transporte sanitario programado, adjudicado a la empresa Diavida. El Gobierno ha convocado a esta empresa a una reunión que tendrá lugar a principios de la próxima semana para estudiar una posible resolución del contrato vigente y su sustitución por uno de emergencia operativo en agosto.
El nuevo contrato de emergencia tendrá un coste de «millón y pico», similar al anterior, y permitirá garantizar la continuidad del servicio sin comprometer la calidad asistencial. El Ejecutivo incluirá en los nuevos pliegos de condiciones exigencias para corregir carencias, especialmente sobre vehículos y personal.
El Gobierno también prevé negociar la transferencia de ambulancias y equipamientos actualmente en uso, ya que «en este momento en España hay un problema de ambulancias» por falta de carroceros y plazos de fabricación elevados.
Con estas acciones, el Ejecutivo pretende evitar interrupciones y facilitar una transición fluida entre operadores. Así, la Consejería aspira a minimizar las disfunciones derivadas de la escasez de médicos, al tiempo que reorganiza el servicio de transporte sanitario.
El conjunto de estas medidas se inscribe en una estrategia de contingencia orientada a mantener la calidad asistencial en un contexto de limitación de recursos humanos y materiales.