Embarazo

El mejor ejercicio para que las mujeres embarazadas ganen fuerza al final de la gestación

La Fitball ayuda a las embarazadas a ganar fuerza y movilidad de forma segura al final del embarazo. / EP
El uso de la Fitball permite a las mujeres embarazadas trabajar la fuerza de forma segura. Este ejercicio fortalece el transverso abdominal y el suelo pélvico en el tramo final.

Durante el último tramo del embarazo, muchas mujeres se plantean qué tipo de ejercicio es más adecuado para mantenerse activas sin asumir riesgos. Aunque algunas continúan con rutinas de pesas o pilates, el uso de la pelota de pilates o Fitball se presenta como una alternativa para trabajar la fuerza de forma segura.

Este elemento, habitual en sesiones de pilates, permite realizar movimientos controlados que reducen el impacto en las articulaciones y facilitan el fortalecimiento de los grupos musculares más afectados por el aumento de peso. Además, contribuye a mejorar el equilibrio y la movilidad durante la gestación.

El ejercicio con Fitball puede iniciarse preferentemente a partir del segundo trimestre. Una vez superada la semana doce, el cuerpo se adapta mejor a los cambios físicos y disminuyen los riesgos asociados a la actividad física.

La inestabilidad que aporta el balón favorece el trabajo de la musculatura profunda, especialmente del transverso abdominal. Ejercicios como el puente sobre hombros con las piernas apoyadas en la pelota permiten activar glúteos, mejorar la flexibilidad de la columna y desarrollar fuerza sin sobrecargar la espalda.

El fortalecimiento del suelo pélvico también ocupa un lugar central en estas rutinas. Posturas como la rana sobre la pelota facilitan el trabajo coordinado del abdomen profundo y la musculatura pélvica, lo que puede ayudar a reducir problemas posteriores al parto.

En la fase final del embarazo, la Fitball permite realizar movimientos de pelvis libre, como balanceos y círculos sentada sobre el balón. Estas dinámicas favorecen la movilidad pélvica y pueden ayudar a que el bebé adopte una posición adecuada.

La especialista también recomienda incorporar movimientos asimétricos para evitar cargas excesivas en una sola cadera. Ejercicios de rodillas, con un pie adelantado y el peso apoyado en el balón, contribuyen a un trabajo equilibrado del cuerpo.

Antes de iniciar cualquier rutina, es imprescindible contar con la autorización del ginecólogo. Una vez confirmada la ausencia de riesgos, el uso de una pelota específica para embarazadas en casa ofrece condiciones similares a las de un centro especializado.