Salud

Consejos para correr en primavera si tienes alergia

Los expertos explican cómo los corredores con alergia pueden seguir entrenando en primavera adaptando horarios, evitando días de mucho polen y siguiendo medidas de protección y tratamiento médico.
Los expertos recomiendan ajustar horarios, protección y medicación para que las personas con alergia puedan seguir corriendo durante la primavera. / EP
Los expertos recomiendan ajustar horarios, protección y medicación para que las personas con alergia puedan seguir corriendo durante la primavera. / EP

La llegada de la primavera anima a muchas personas a practicar deporte al aire libre, especialmente a correr. Sin embargo, esta estación también coincide con un aumento de la concentración de polen en el ambiente. Plantas como las gramíneas, el olivo o el plátano de sombra comienzan su periodo de floración, lo que puede provocar molestias en quienes padecen alergia.

Los síntomas más habituales incluyen picor de ojos, estornudos o congestión nasal. A pesar de ello, los especialistas señalan que los corredores alérgicos no tienen que renunciar necesariamente a esta actividad. Ajustando ciertos aspectos de la rutina y siguiendo recomendaciones básicas, muchos pueden continuar con sus entrenamientos.

El doctor Pedro Ojeda, alergólogo de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), explica en el blog de Runner’s World que es posible correr al aire libre si se tienen en cuenta factores como el horario o las condiciones meteorológicas, que influyen en la presencia de polen en el aire.

Los especialistas también recuerdan que la intensidad de la alergia varía entre personas. En casos de síntomas más intensos, recomiendan alternar los entrenamientos al aire libre con sesiones en espacios cerrados para evitar los momentos de mayor concentración de polen.

Entre las medidas aconsejadas se encuentran evitar correr en días con mucho viento, ya que las corrientes de aire incrementan la dispersión del polen. También se recomienda elegir bien la hora del entrenamiento, dado que los niveles suelen ser más elevados al amanecer y al atardecer.

Consultar las previsiones diarias de polen antes de salir a correr puede ayudar a decidir si conviene entrenar en exterior o en interior. Además, el uso de gafas de sol envolventes o de una gorra o visera puede ayudar a reducir el contacto del polen con los ojos y el cabello.

En días con alta concentración de partículas en el aire, algunos especialistas aconsejan valorar el uso de mascarillas diseñadas para filtrar el aire. También recuerdan la importancia de seguir de forma regular la medicación prescrita por el alergólogo.

Las personas con asma deben llevar siempre su tratamiento de rescate durante el entrenamiento. Además, si aparecen síntomas como dificultad respiratoria o presión en el pecho, los expertos aconsejan reducir la intensidad del ejercicio.

Después de correr, se recomienda ducharse para eliminar el polen acumulado en la piel y el cabello, así como cambiar la ropa de entrenamiento. También se aconseja evitar secar las prendas al aire libre, ya que el polen puede depositarse sobre ellas.

Mantener una buena hidratación y utilizar colirios o lavados nasales con suero fisiológico puede ayudar a aliviar la irritación causada por el polen. En caso de síntomas intensos, los médicos recomiendan posponer el entrenamiento o realizar la actividad en espacios interiores.

Los especialistas subrayan que estas medidas no eliminan completamente la exposición al polen, pero pueden reducir sus efectos y permitir que muchos corredores mantengan su actividad durante la primavera.

Además, los alergólogos recomiendan prestar atención al momento de tomar antihistamínicos. Estos medicamentos no actúan de forma inmediata y suelen empezar a hacer efecto alrededor de media hora después de su ingesta, alcanzando su máxima eficacia aproximadamente dos horas más tarde.

Por este motivo, algunos médicos aconsejan tomarlos entre 30 y 60 minutos antes de comenzar el entrenamiento. De esta manera, el fármaco ya está actuando cuando el corredor entra en contacto con el polen.

En algunos casos, las personas prefieren tomar la medicación por la noche, especialmente si los síntomas aparecen al despertar o si el medicamento provoca somnolencia durante el día.

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