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El pueblo cántabro que esconde un palacio barroco digno de la Toscana

Un pequeño municipio de apenas 200 habitantes guarda uno de los secretos arquitectónicos más impresionantes de España. ¿Listo para descubrirlo?

Vista de Villacarriedo. / A.V.
Vista de Villacarriedo. / A.V.

En el corazón de los Valles Pasiegos, una de las zonas más verdes y tranquilas de Cantabria, se encuentra un tesoro inesperado. Villacarriedo, un pequeño municipio de apenas 200 habitantes, se ha convertido en un destino imprescindible para los amantes de la arquitectura barroca, el turismo rural de calidad y los paisajes que parecen pintados a mano. Su joya más famosa: el Palacio de Soñanes, considerado el palacio barroco más suntuoso del norte de España.

Una escapada entre montañas, historia y lujo

A solo 36 kilómetros de Santander, Villacarriedo es ideal para una escapada en pareja o en familia. Enclavado en la cuenca del río Pisueña, este rincón pasiego conserva intacta su identidad rural, sus casas de piedra con balcones floridos y una tranquilidad difícil de encontrar en otros destinos del norte. Pero lo que de verdad roba el protagonismo es el Palacio de Soñanes, una construcción que parece sacada de la Toscana… pero que es 100 % cántabra.

El Palacio de Soñanes: historia noble y hospedaje de lujo

Construido entre 1718 y 1722 por orden de Juan Antonio Díaz de Arce y Pérez del Camino, diplomático al servicio de Felipe V, este palacio barroco está inspirado en los grandes palacetes italianos. Su impresionante fachada con columnas corintias, pináculos, gárgolas y escudos heráldicos deja sin palabras a quienes lo contemplan por primera vez.

Hoy, tras una cuidadosa restauración en 2001, el palacio funciona como un hotel de cuatro estrellas. Alojarse en él es una experiencia única: habitaciones señoriales, biblioteca, restaurante con gastronomía cántabra de autor y jardines que invitan al descanso. Además, es un hotel pet friendly y se alquila para eventos especiales, incluyendo bodas de ensueño en Cantabria.

Más que un palacio: qué ver en Villacarriedo

Aunque el palacio es el principal reclamo turístico, Villacarriedo tiene mucho más que ofrecer:

  • Las Escuelas Pías (1746): una de las instituciones educativas más importantes del valle, que tuvo entre sus alumnos al poeta León Felipe, al cardenal Luis de la Lastra y Cuesta o al banquero Emilio Botín.

  • La iglesia de Santa María de Tezanos y la de San Juan Bautista de Santibáñez, ambas de gran valor arquitectónico y religioso.

  • El molino harinero de Santibáñez, uno de los más sofisticados de Cantabria.

  • La bolera de Santa Ana, considerada la más antigua de la comunidad.

Todo ello forma parte de un entorno que parece detenido en el tiempo, donde el viajero puede pasear entre historia, naturaleza y tradición.

Actividades al aire libre en los Valles Pasiegos

Para los más activos, Villacarriedo es también punto de partida de rutas de senderismo y experiencias en plena naturaleza. La Ruta de La Garma, de 6 km, remonta el curso del río Pisueña y ofrece vistas inolvidables de los Picos de Sopeña, prados verdes, cabañas pasiegas y bosques protegidos. También se pueden contratar rutas en quad, paseos a caballo o excursiones en 4x4.

Dónde comer y dormir

Si decides no alojarte en el Palacio de Soñanes, Villacarriedo y sus alrededores cuentan con casas rurales con encanto, alojamientos familiares y restaurantes tradicionales donde el cocido montañés, las quesadas y el sobao pasiego son imprescindibles.

¿Por qué visitar Villacarriedo este septiembre?

Septiembre es uno de los mejores meses para descubrir esta zona. El clima es suave, los valles lucen en todo su esplendor y hay menos afluencia turística. Además, es temporada alta en los restaurantes de Cantabria, que apuestan por el producto local de temporada: setas, carnes pasiegas y quesos artesanales.

Villacarriedo es más que un pueblo bonito

Es una experiencia que mezcla nobleza, naturaleza y autenticidad. Desde la visita al palacio barroco más espectacular del norte, hasta las caminatas entre verdes colinas o la tranquilidad de leer un libro bajo un roble centenario. Aquí, el tiempo se diluye y el viajero se convierte en parte de una historia que aún late entre piedras y montañas.

¿Buscas un destino original, con encanto y sin masificaciones? Apunta Villacarriedo en tu lista de pueblos que hay que ver al menos una vez en la vida.

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