Cantabria arrasa en el ranking de National Geographic: dos playas entre las mejores de España
La prestigiosa revista sitúa a estos dos arenales cántabros en su lista nacional por su valor paisajístico, su conservación ambiental y su belleza salvaje
Cantabria vuelve a brillar en el panorama turístico internacional. La revista National Geographic ha incluido a dos playas de la comunidad en su ranking de las 25 mejores de España en 2025: Oyambre, en San Vicente de la Barquera, y Trengandín, en Noja. Este reconocimiento reafirma el atractivo natural del litoral cántabro, que, con apenas 285 kilómetros de costa, logra competir con los paisajes insulares más espectaculares del país.
No es un simple premio estético. Según explica la publicación, la selección se basa en tres criterios clave: valor paisajístico, conservación ecológica y armonía ambiental. En ese triángulo virtuoso, Oyambre y Trengandín destacan como referentes de un modelo de playa sostenible y con identidad propia, alejado de la masificación.
Oyambre: una joya natural en el Parque de Oyambre
Entre Comillas y San Vicente de la Barquera, bordeada por dunas, marismas, rías y suaves lomas verdes, se extiende la playa de Oyambre, uno de los rincones más emblemáticos de la costa occidental cántabra. Con más de dos kilómetros de arena blanca virgen, forma parte del Parque Natural de Oyambre, declarado en 1988, y se ha mantenido a salvo del urbanismo agresivo que ha transformado otras zonas del litoral.
Pero Oyambre no es solo paisaje: también es historia. El 14 de junio de 1929, un avión francés, el Pájaro Amarillo, realizó un aterrizaje de emergencia en su arenal tras cruzar el Atlántico, marcando así uno de los hitos pioneros de la aviación transoceánica. Aquel episodio quedó grabado en la memoria local, y un monolito aún recuerda el suceso junto a las dunas.
Hoy, Oyambre es lugar de encuentro para surfistas, senderistas, fotógrafos y viajeros que buscan belleza sin artificios. Desde la curva de Trasvía o los altos de Gerra, su silueta ondulada ofrece una de las postales más puras del norte español.
Trengandín: naturaleza viva junto a las marismas de Santoña
Más al este, en Noja, se abre paso la playa de Trengandín, un extenso arenal de más de tres kilómetros que se alinea con el ecosistema de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, uno de los humedales más importantes del norte peninsular.
Lo que distingue a Trengandín no es solo su amplitud, sino su dinámica paisajística. Con la bajamar, el mar descubre un campo de formaciones rocosas cubiertas de vida marina, pequeñas piscinas naturales y cavidades que parecen diseñadas por escultores invisibles. El visitante puede caminar entre ellas, sumergirse en sus aguas claras o simplemente observar cómo la naturaleza juega con la marea.
Además de su belleza salvaje, Trengandín cuenta con una oferta de servicios pensada para todos: accesos adaptados, duchas, aparcamiento, restaurantes cercanos y una conexión directa con el casco urbano de Noja, que ha apostado desde hace años por un turismo familiar, accesible y comprometido con el entorno.
Cantabria, un paraíso en el norte
El reconocimiento de estas playas no es un hecho aislado. Cada vez más viajeros eligen Cantabria como refugio veraniego, escapando del calor extremo del sur o la masificación del Mediterráneo. Aquí, el verde y el azul se funden sin estridencias. Cada playa es distinta: desde las olas salvajes de Los Locos en Suances, hasta la intimidad de Langre o la fotogenia de El Sardinero.
Lo que Oyambre y Trengandín representan es la síntesis perfecta de lo que Cantabria sabe ofrecer: paisaje, autenticidad, historia y naturaleza en equilibrio. Que una publicación como National Geographic lo reconozca no es casualidad. Es la confirmación de algo que quienes caminan por esas orillas ya sabían: el paraíso existe. Y está más cerca de lo que crees.