SPORTING DE GIJÓN 1- 1 RACING DE SANTANDER

Un Racing de dos caras paga su desconexión en El Molinón

El conjunto cántabro se vio superado en el primer tiempo, pero corrigió su rumbo tras el descanso y logró empatar en El Molinón | Un partido de dos caras para un Racing que se dejó el liderato por el camino

Los jugadores del Racing tras el partido ante el Sporting. / RRC
Los jugadores del Racing tras el partido ante el Sporting. / RRC

Un Racing irreconocible en la primera parte y una versión totalmente distinta en la segunda. Esa fue la historia de un partido en el que los de José Alberto López salieron dormidos, fueron dominados por el Sporting y terminaron agradeciendo el descanso como un punto de inflexión. A partir de ahí, todo cambió. Con los ajustes desde el banquillo y una actitud diferente, el Racing despertó, empató y estuvo cerca de la remontada. Pero ya era tarde.

El empate (1-1) deja un sabor agridulce en el vestuario verdiblanco. El punto rescatado tiene valor en un campo difícil, pero el equipo perdió el liderato y demostró que no puede permitirse regalar 45 minutos de partido si quiere aspirar al ascenso directo.

Un Racing irreconocible y un Sporting con todo a favor

Desde el pitido inicial, el Sporting salió con un punto más de intensidad en cada acción, ganando todos los duelos y superando a un Racing sin rumbo. No hizo falta esperar mucho para que los locales golpearan: en el minuto 2, Dubasin adelantó a los rojiblancos con un certero cabezazo a centro de Guille Rosas. 1-0 y El Molinón en plena ebullición.

A partir de ahí, el partido tomó una dinámica preocupante para el Racing. El centro del campo cántabro desapareció. Aldasoro y Meseguer no lograban conectar con los jugadores de ataque, y el equipo se rompía en dos. Rober González estuvo completamente anulado, sin opciones para recibir entre líneas, y arriba, Andrés Martín y Arana apenas tocaron balón.

El Sporting, sin ser un equipo dominante en posesión, supo leer perfectamente el partido. Con un 1-4-4-2 muy sólido, bloqueó cualquier intento del Racing por generar juego, y cuando recuperaba, siempre finalizaba sus jugadas con peligro.

De hecho, la ventaja pudo ser mayor antes del descanso. Nico Serrano tuvo dos ocasiones clarísimas, primero con un disparo que sacó Ezkieta, y luego con un remate cruzado que se marchó cerca del palo. El Racing apenas apareció en ataque, salvo por una llegada aislada de Andrés Martín, que obligó a intervenir a Rubén Yáñez.

La sensación al descanso era clara: el Racing estaba fuera del partido y debía cambiar muchas cosas si quería tener opciones de remontar.

José Alberto mueve el banquillo y el Racing resucita

El entrenador cántabro no esperó para reaccionar. Realizó dos cambios clave en el descanso: Pablo Rodríguez entró por Rober, y Maguette Gueye sustituyó a Meseguer.

La diferencia fue inmediata. Pablo Rodríguez revolucionó el ataque, moviéndose con libertad, cayendo a la banda izquierda para generar superioridades y, sobre todo, rompiendo al espacio con inteligencia. Maguette, por su parte, aportó físico en la recuperación, permitiendo que el equipo presionara más arriba y ahogara la salida de balón del Sporting.

El Racing pasó a ser dueño del partido, llevando la iniciativa y encerrando al Sporting en su campo. Los locales ya no encontraban los espacios del primer tiempo, Dubasin dejó de ser una amenaza y la defensa racinguista dejó de sufrir.

El empate era cuestión de tiempo, y llegó en el minuto 57. Pablo Rodríguez encontró un pase atrás dentro del área, Arana lo dejó pasar y Andrés Martín definió con calidad para el 1-1. Explosión de júbilo en la grada visitante, donde más de 2.000 racinguistas celebraban el tanto.

El empate dejó tocado al Sporting, que perdió el control del partido, aunque su técnico, Rubén Albés, trató de reaccionar con los cambios de Gelabert y Pablo García, que dieron aire al equipo local en la última media hora.

A pesar de todo, el Racing siguió buscando la remontada. Pablo Rodríguez tuvo otra ocasión clara, Arana lo intentó con un disparo bloqueado por Maras, y en defensa, Manu Hernando salvó a los suyos con una intervención clave ante Juan Otero en el minuto 86. Pero ya no hubo tiempo para más. El Racing se acordará de su primera parte.

Un empate que penaliza al Racing

El 1-1 final deja sensaciones encontradas en el Racing. Por un lado, el equipo demostró que sabe reaccionar y competir cuando está contra las cuerdas. Por otro, se dejó dos puntos vitales en la lucha por el ascenso directo.

La consecuencia más dolorosa es la clasificación: el Racing ha perdido el liderato, que ahora ocupa el Mirandés con 54 puntos, seguido por el Elche con 53. El conjunto cántabro también tiene 53, pero cae a la tercera plaza por diferencia de goles.

El Sporting, por su parte, se queda en tierra de nadie. Con 40 puntos, está a 10 del playoff, una distancia que parece demasiado grande para aspirar a la promoción.

El Racing sigue en la pelea, pero el margen de error se reduce cada jornada. Lo ocurrido en El Molinón deja una enseñanza clara: el equipo no puede permitirse regalar 45 minutos si quiere ascender.

Ahora, el conjunto cántabro recibe al Tenerife en El Sardinero, en un partido donde la victoria se vuelve imprescindible para recuperar la confianza y seguir aspirando al ascenso directo.

El Sporting, por su parte, visitará al Córdoba, con la obligación de ganar si no quiere ver cómo sus últimas opciones de meterse en la promoción se esfuman definitivamente.

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