El Sardinero señala el camino: toca reaccionar para seguir líderes
Tras el golpe en El Sardinero, el Racing está obligado a reaccionar en un momento clave de la temporada
El Racing de Santander encara un momento clave de la temporada tras sufrir un duro golpe el pasado fin de semana con la derrota por 0-4 ante el Albacete en El Sardinero. Un resultado que frenó en seco la buena dinámica del líder de LaLiga Hypermotion y que, además, permitió a sus perseguidores recortar distancias en la clasificación.
El conjunto cántabro no solo perdió el partido, sino que también vio cómo Deportivo de La Coruña y Almería aprovechaban la jornada para sumar de tres ante Huesca y Real Zaragoza, respectivamente. Esto ha ajustado la zona alta de la tabla, reduciendo el margen del Racing, aunque el equipo de José Alberto mantiene todavía el liderato.
Uno de los protagonistas tras el encuentro fue Marco Sangalli, que dio la cara en un momento delicado para el vestuario. El futbolista reconoció que el partido quedó condicionado desde muy pronto: el gol inicial del Albacete y, sobre todo, la expulsión sufrida por el Racing marcaron el desarrollo del choque. Según explicó, en igualdad numérica el equipo se veía con opciones reales de competir y sacar un resultado positivo.
El mensaje dentro del vestuario es claro: corregir errores y pasar página cuanto antes. La plantilla es consciente de que el margen de error en este tramo final es mínimo y de que cada detalle puede marcar la diferencia en la pelea por el ascenso. “No hay tiempo para lamentaciones”, es la idea que impera en el grupo, que ya tiene la mente puesta en el próximo compromiso.
Ese siguiente desafío será ante el Real Zaragoza en el Ibercaja Estadio, un rival que ha mejorado sus prestaciones en las últimas semanas tras la llegada de un nuevo entrenador. Desde el Racing se espera un partido exigente, en el que será clave recuperar la solidez mostrada durante gran parte del curso.
Además, el equipo cántabro llega a este encuentro condicionado por las numerosas bajas, entre convocatorias internacionales, sanciones y lesiones. Aun así, Sangalli destacó la profundidad de la plantilla y la confianza en todos los jugadores disponibles, subrayando que el grupo está preparado para competir con garantías pese a las dificultades.
En cuanto al estilo de juego, el Racing no tiene intención de cambiar su identidad. El sistema puede tener ajustes, pero la idea futbolística se mantiene firme, siendo una de las claves que ha llevado al equipo a lo más alto de la clasificación durante buena parte de la temporada.
Por último, el vestuario quiso tener un reconocimiento especial hacia la afición del Racing de Santander, que pese al duro resultado ante el Albacete siguió apoyando al equipo hasta el final. Un respaldo que los jugadores consideran fundamental en el objetivo de regresar a Primera División.
Con once jornadas por delante, el Racing sigue dependiendo de sí mismo, pero sabe que el camino hacia el ascenso será exigente, largo y lleno de obstáculos.