El Sardinero se pone a punto: comienza la pretemporada… del césped
El estadio de El Sardinero ha iniciado ya su particular pretemporada, con la puesta en marcha de los trabajos de rehabilitación y acondicionamiento del césped que cada año exige el sistema híbrido instalado. Aunque los jugadores del primer equipo del Racing no comenzarán su actividad hasta el próximo 14 de julio, el terreno de juego ya está siendo objeto de una completa renovación a cargo de Calfensa, la empresa encargada del cuidado de los campos de hierba natural del club cántabro.
El sistema híbrido, una combinación de hierba artificial y natural, requiere de un mantenimiento anual que asegure sus condiciones óptimas para la competición. La primera fase, que incluye la retirada del exceso de materia orgánica y una reducción de la densidad de planta, ha sido ejecutada con éxito y sin contratiempos. Esta etapa inicial es crucial, ya que evita que las raíces naturales se fusionen con las artificiales de forma permanente, lo que dificultaría el crecimiento saludable del césped en la siguiente temporada.
A continuación, se ha procedido al llenado con arena fina, y ya ha comenzado el proceso de siembra profunda, una labor fundamental para garantizar el desarrollo homogéneo y resistente del nuevo césped natural. Posteriormente, se aplicará una segunda capa de arena de mayor grosor, lo que le otorgará consistencia y estabilidad al terreno de juego. El plan prevé que este fin de semana se completen estas tareas, de modo que a partir del lunes solo será necesario regar y abonar el campo.
El objetivo es claro: que el césped esté listo dos semanas antes del inicio de la Liga, completamente adaptado para soportar la exigencia de la competición. El programa de remodelación contempla una etapa de crecimiento natural de 15 días, en la que se fomentará la aparición de una planta fuerte, bien enraizada y capaz de integrarse con la base artificial sin inconvenientes.
Este año, el Racing no ha querido asumir riesgos. Tras los problemas sufridos en el arranque de la temporada pasada, cuando el estado del césped supuso un auténtico quebradero de cabeza para el cuerpo técnico y los futbolistas, se ha actuado con previsión. De hecho, Calfensa fue quien propuso y ejecutó la solución definitiva el pasado mes de diciembre, retirando los tepes colocados durante el verano y sustituyéndolos por una mezcla de Ray Grass inglés (50%) y Poa Pratensis (50%), con costuras de hasta 18 centímetros de profundidad y una cuadrícula de dos centímetros de separación, una estructura mucho más resistente.
Además del estadio, también se están llevando a cabo trabajos de mejora en otros campos del club. En La Albericia, sede habitual de los entrenamientos, se ha realizado un sembrado liviano que estará listo también para el 14 de julio. Los campos número 1 y 2 han sido objeto de una intervención menos profunda pero igualmente necesaria para asegurar su operatividad desde el primer día de pretemporada.
En el mes de noviembre pasado, el primer equipo tuvo que trasladarse a La Maruca para entrenar debido al mal estado de La Albericia, una situación que el club no quiere repetir. Aquella experiencia permitió a muchos aficionados seguir los entrenamientos desde la grada, pero evidenció la necesidad de una infraestructura en condiciones.
Por otro lado, La Planchada, en El Astillero, también está siendo reformada. En este campo, utilizado por los equipos de base, se está ganando un metro de anchura útil mediante la reubicación de los banquillos, eliminando además una estructura de tribuna que resultaba peligrosa por su cercanía al terreno de juego. Estas obras son fruto del convenio entre el Racing y el Ayuntamiento de El Astillero.
Todo este ambicioso plan de reformas reafirma la voluntad del club de ofrecer a sus futbolistas y a la afición unas instalaciones a la altura de sus aspiraciones deportivas. El Racing quiere empezar la temporada sin excusas, con un césped renovado que esté a la altura de su historia y de su ambición.