málaga-racing de santander

San Jokin vuelve a aparecer para frenar al Málaga en la primera parte

El empate, por ahora, sabe a gloria, pero el desenlace está abierto en un duelo que promete más emociones fuertes
El peligro estuvo en la portería de Jokin en la primera parte. / L.H.
El peligro estuvo en la portería de Jokin en la primera parte. / L.H.

La Rosaleda ha sido un auténtico volcán en los primeros 45 minutos de un partido donde el Málaga ha demostrado ser un rival muy serio para un Racing de Santander que está sufriendo más de lo habitual. Con una presión altísima, mucho ritmo en ataque y un ambientazo en las gradas, el conjunto local ha puesto contra las cuerdas al líder de LaLiga Hypermotion. Sin embargo, Jokin Ezkieta, en estado de gracia, ha sido la gran figura de la primera mitad, salvando a su equipo en al menos tres ocasiones claras de gol.

Un inicio intenso y una Rosaleda encendida

Desde el primer minuto, el Málaga dejó claro que no iba a regalar nada. El equipo dirigido por Pellicer salió con una presión alta asfixiante, obligando al Racing a cometer errores en la salida de balón. Rahmani, muy activo por la banda izquierda, y Baturina, peleando cada balón en la frontal, se convirtieron en un quebradero de cabeza para la zaga cántabra.

El Racing, por su parte, intentó mantener su estilo habitual, jugando desde atrás y buscando generar peligro a través de Íñigo Vicente, siempre con chispazos de calidad cuando conseguía encontrar espacio. Sin embargo, las acometidas del Málaga dificultaron que los cántabros pudieran controlar el partido en estos primeros compases.

Ezkieta, salvador absoluto

La primera gran ocasión llegó en el minuto 24. Rahmani, completamente desmarcado, se plantó solo ante Ezkieta tras un pase filtrado, amaga al portero y, con la portería vacía, manda el balón inexplicablemente fuera. La Rosaleda no daba crédito.

Pero si esa acción fue un respiro para el Racing, lo que ocurrió en el minuto 40 fue la confirmación de que Ezkieta está en un estado de forma excepcional. El portero navarro realizó una doble parada descomunal: primero desvió un potente disparo de Baturina con un vuelo espectacular y, en la misma acción, sacó un cabezazo a bocajarro desde apenas dos metros. Su intervención fue tan salvadora que incluso los aficionados malagueños reconocieron el mérito del meta cántabro.

"¡Campeando como puede el temporal!" Así podría definirse la primera parte del Racing, que ha tenido en su portero la clave para llegar al descanso con el empate a cero en el marcador.

Momentos aislados de peligro racinguista

Aunque el Málaga dominó la mayor parte del tiempo, el Racing también tuvo sus momentos de peligro. En el minuto 37, Andrés Martín recibió en la frontal, se giró con rapidez y sacó un disparo seco y cruzado que salió rozando el palo izquierdo de Herrero. Fue la oportunidad más clara para los de José Alberto, que apenas lograron conectar con Jon Karrikaburu en los primeros 45 minutos.

Pese a las dificultades, el Racing mostró carácter y personalidad, especialmente en su capacidad para defender con orden y mantener la compostura ante el asedio del Málaga. Los centrales, Javi Montero y Javi Castro, estuvieron atentos en las coberturas y lograron frenar algunas de las acometidas locales con solvencia.

Una Rosaleda que no para de apretar

El ambiente en La Rosaleda ha sido digno de una gran noche de fútbol. Los gritos de "¡A por ellos, oé!" y el apoyo incondicional de la grada local han sido un factor clave para mantener la intensidad del Málaga. Cada recuperación de balón y cada llegada del equipo de Pellicer era celebrada como un gol por los aficionados malaguistas, que han arropado a su equipo en este complicado duelo ante el líder.

Incluso cuando el partido se calentó en el minuto 41, con una pequeña tangana tras un encontronazo entre Íñigo Vicente y Luismi, la grada supo animar a los suyos para que no se desconcentraran. Ambos jugadores terminaron viendo la amarilla en una acción que reflejó la tensión con la que se está jugando este partido.

Un Racing que sabe sufrir

La primera mitad ha sido, sin duda, del Málaga. Con un planteamiento valiente y mucha intensidad, el conjunto andaluz ha logrado poner en aprietos al Racing como pocos equipos lo han hecho esta temporada. Sin embargo, los de José Alberto han sabido resistir, gracias en gran parte a un Jokin Ezkieta que ha sido el verdadero salvador del líder.

Con 45 minutos todavía por jugarse, el Racing deberá ajustar su planteamiento si quiere salir con algo positivo de La Rosaleda. Necesitará más protagonismo de hombres como Aritz Aldasoro y Pablo Rodríguez en el centro del campo, y una mayor participación de Karrikaburu en ataque. Pero si algo ha demostrado este equipo es que sabe sufrir y competir en cualquier circunstancia.

Comentarios