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El Racing perdona y el Oviedo castiga: empate con sabor a poco para los cántabros

La intensidad y la ambición marcaron un encuentro que pudo decantarse para cualquiera, pero que terminó con un empate que refuerza las opciones del Oviedo y deja al Racing con sabor agridulce
Momentos previos al lanzamiento de una falta. / RRC
Momentos previos al lanzamiento de una falta. / RRC

El Sardinero vivió este sábado una de esas tardes de fútbol que quedan marcadas en la retina de los aficionados. Un auténtico partidazo entre Racing de Santander y Real Oviedo, dos equipos que llegaban con ambición y en plena lucha por acercarse a los puestos de ascenso directo. El resultado final, 1-1, reflejó la intensidad, el compromiso y el espectáculo ofrecido por ambas escuadras, aunque dejó la sensación de que el conjunto cántabro mereció algo más.

El partido estuvo lleno de alternativas, emoción y momentos de alto voltaje, y se resolvió gracias a dos acciones puntuales: un cabezazo de Dani Calvo tras un córner ejecutado con esa 'música' tan característica de Santi Cazorla, y un zurdazo espectacular de Mario García que igualó el marcador en el segundo acto. El empate mantiene viva la pelea en la zona alta y prolonga el buen momento del Oviedo, que con este ya suma siete jornadas invicto desde la llegada de Veljko Paunovic al banquillo.

Superioridad sin premio del Racing en la primera parte

El Racing de Santander salió con ímpetu, empujado por una afición volcada y consciente de la importancia de los tres puntos. Dominó territorialmente, presionó con energía y trató de imponer ritmo desde el principio, aunque la primera parte estuvo marcada por la falta de ocasiones claras. No fue hasta el minuto 24 cuando llegó el primer disparo entre palos, obra de Alemao, que no logró inquietar a Ezkieta.

La mejor ocasión la tuvo Andrés Martín, quien tras un control elegante tras pase de Íñigo Vicente, se plantó ante Aarón Escandell pero mandó su remate muy por encima del larguero. El Racing perdonó y el Oviedo no. En el minuto 42, Dani Calvo cabeceó en el segundo palo un córner milimétrico lanzado por Cazorla para adelantar a los asturianos. Un tanto que premiaba la eficacia visitante y castigaba la falta de puntería del Racing.

El zurdazo de Mario García iguala un duelo de alto voltaje

La reanudación fue un monólogo ofensivo del Racing durante muchos minutos. El equipo cántabro salió decidido a empatar y casi lo logra con una falta directa lanzada por Michelin que se colaba por la escuadra, pero Escandell, en una gran intervención, evitó el tanto con una mano salvadora.

Sin embargo, la insistencia racinguista acabó teniendo premio. En el minuto 62, Mario García se sacó un zurdazo con efecto desde la frontal del área que sorprendió al portero del Oviedo y puso el merecido 1-1 en el marcador. Fue un golazo que desató la locura en las gradas de El Sardinero.

Poco después, el guardameta azul volvió a ser protagonista al despejar un remate a bocajarro de Mantilla, tras una falta botada por Andrés Martín, en una acción que pudo haber cambiado el signo del partido.

Final abierto y un Oviedo que sigue creciendo

Con el empate en el marcador, el partido entró en un tramo final de locura, donde el Real Oviedo estuvo a punto de llevarse los tres puntos. Primero con un disparo de Colombatto que obligó a Ezkieta a lucirse con una gran estirada, y después con un tanto de Fede Viñas que fue anulado por fuera de juego.

Con este empate, el Racing de Santander sigue mostrando buenas sensaciones y un juego ofensivo atractivo, pero paga caro su falta de acierto en los metros finales. Por su parte, el Oviedo continúa con su racha positiva y se mantiene firme en su objetivo de meterse en la pelea por el ascenso, de la mano del efecto Paunovic, que ha revitalizado al equipo en todos los aspectos.

El Sardinero fue testigo de un partido intenso, táctico y emocionante, con dos equipos que no renuncian a sus aspiraciones y que dejaron claro que tienen armas para luchar por todo en esta recta final de temporada.

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